Raza de perro MASTÍN ESPAÑOL


MASTÍN ESPAÑOL

Mastín español

Descripción

El mastín español, también conocido como mastín de Extremadura o de la Mancha, es un perro de gran tamaño, pero de proporciones medias, muy bien estructurado, proporcionado, potente y musculado. Su esqueleto es, asimismo, compacto. Su cabeza es ancha y sus orejas se hallan en la parte trasera de la cabeza. Su pecho es profundo y ancho, mientras que sus pies son cortos y firmes, de dedos bien definidos. Su cola es gruesa en la base, de inserción media y con bastante pelo. Asimismo, su pelaje es grueso, fino y suave al tacto, de color indeterminado, habiendo individuos de colores sólidos, leonados, negros, rojos y amarillos y con combinaciones de estos colores.

  Origen e historia del MASTÍN ESPAÑOL

El mastín español es una antigua raza española también denominada mastín de Extremadura o mastín de la Mancha. Desciende de antiguos mastines llegados a España de la mano de los romanos (molossus romano) o quizá incluso de perros traídos antes por fenicios o celtas. Ya en la Edad Media los ganaderos españoles los utilizaban para proteger al ganado de los lobos en los recorridos por las cañadas durante la trashumancia estacional. La selección natural en unas condiciones tan duras de trabajo conformó unos perros fuertes, ágiles, valerosos y duros en la pelea con predadores. El mastín español viajó a América y se encuentra en la base de razas como el cimarrón uruguayo, el mastín argentino o el Fila Brasileño. Hoy en día es una raza no demasiado común fuera de España y sus efectivos se destinan más a la custodia de propiedades y como mascota en ámbitos rurales.

  Temperamento y comportamiento del MASTÍN ESPAÑOL

El mastín español es un pastor típico molosoide cuya principal actividad ha sido, tradicionalmente, la de vigilar, defender, guardar y proteger al ganado de los depredadores naturales como el lobo. Es, además, un efectivo guardián de propiedades y personas tarea a la que suele destinarse en la actualidad. Por sus características requiere cierta actividad y necesita ejercicio, paseos, ocupación y juego. Son aptos para entornos rurales y espacios amplios, preferiblemente exteriores, y algo menos para entornos urbanos con todas sus limitaciones. Como perro de trabajo es muy obediente, fiel al pastor, despierto, muy territorial, lo que le hace un perfecto guardián ante extraños y depredadores a los que se enfrenta con valentía, ferocidad y efectividad. En familia son mansos, bonachones, fieles, equilibrados, tranquilos, independientes, afables, afectuosos y muy protectores. Es una raza dominante ante otros perros y desconfiado ante personas desconocidas y podría llegar a encararse, por lo que se necesita un adiestramiento y socialización tempranos con firmeza, refuerzo positivo, cariño y mucha paciencia. Por último, si se aburren o permanecen tiempo inactivos o solos pueden llegar a volverse muy destructivos, compulsivos y nerviosos aunque no suelen ser ladradores.

  Salud y cuidados del MASTÍN ESPAÑOL

El mastín español es una raza fuerte y sana que no presenta problemas destacados de salud, ni de carácter congénito aunque no está exento de las típicas afecciones de las razas gigantes como la displasia de cadera, de codo y la torsión de estómago, entre otras. Conviene, además, revisarle sus orejas regularmente para prevenir infecciones y hongos debido a la humedad que allí se acumula. En el caso de ser un perro de trabajo, o bien que realice muchas actividades en el campo, es conveniente que se le practique una inspección periódica del pelaje a fin de descubrir eventuales espigas clavadas, pulgas u otros parásitos en la piel o pelos. Especialmente deben revisársele las patas y la parte interna de las orejas. Atención a las garrapatas ya que pueden llegar a transmitir la babesiosis, la ehrlichiosis o la hepatozoonosis, entre otras.

Respecto a su cuidado no precisa muchas atenciones salvo aquellas veterinarias comunes a todos los perros. Para su equilibrio físico y emocional necesita espacio, salidas diarias, ejercicio y ocupación regular. Hay que controlar su alimentación, pues tienden al sobrepeso. Por último, respecto al mantenimiento de su tupido pelaje es necesario que se le practique un cepillado regular para retirar los pelos muertos, evitar enredos y mantenerlo en buen aspecto.