Raza de perro TERRIER BLANCO DE WEST HIGHLAND – WESTY – WESTIE


TERRIER BLANCO DE WEST HIGHLAND – WESTY – WESTIE

West Highland White Terrier

Descripción

El terrier blanco de West Higland, Westy o Westie es un perro pequeño, de fuerte estructura y musculatura, pecho profundo, espalda nivelada y cuartos traseros poderosos. Su cabeza está cubierta de abundante pelo, formando un ángulo recto en relación al eje del cuello. Su cara es similar a la de un zorro, con las orejas pequeñas y erectas y el hocico fuerte. Su cola es de longitud media, erecta e inclinada hacia arriba. Su pelaje es de color blanco uniforme, denso y abundante.

  Origen e historia del TERRIER BLANCO DE WEST HIGHLAND – WESTY – WESTIE

El terrier blanco de West Higland conocido también como Westie es una raza con un cierto aire de muñeco de peluche que procede del terrier de Cairn, en concreto de las líneas de cachorros blancos que ocasionalmente nacían entre sus camadas.

La raza Westy nace en Polltalloch, West Highland de la mano del Coronel E.D. Malcolm que desarrolló esta camada a partir de 1870 por considerar que para la caza eran más distinguibles que los Cairns oscuros. A principios del Siglo XX estos perros que inicialmente fueron conocidos como Poltalloch Terriers ya participaban en los concursos caninos de Inglaterra y EEUU. La UKC reconoció la raza en 1907 y la AKC en 1908. Hoy en día es la segunda raza de terrier más conocida internacionalmente tras los Yorkie y son muy apreciados en países como Japón, EEUU, España o Francia.

  Temperamento y comportamiento del TERRIER BLANCO DE WEST HIGHLAND – WESTY – WESTIE

El Westy fue una raza que tradicionalmente se empleó como perro de caza para el conejo y otras presas de envergadura similar a los que perseguía hasta su madriguera, además de ser un buen controlador de ratas y ratones en el patio del establo. Hoy en día es un perro de compañía independiente, valerosa, inteligente y extrovertido. Son sobre todo aptos para la vida rural aunque se adaptan a la vida urbana y pueden vivir en un apartamento de tamaño medio siempre que se le proporcione salidas, juego y actividad de calidad. Adoran la vida libre, el campo y las excursiones y eso les hace especialmente aptos para personas activas.

En familia los terrier blanco de West Higland son compañeros equilibrados, sociables, obedientes, fieles, activos, orgullosos, afectuosos, juguetones y eficaces guardianes de su casa siempre alertas. Es un buen compañero de juegos para los niños aunque no soporta los excesos. Pueden llegar a convivir con otras mascotas (siempre que no sean ratones) o perros. Por el contrario, su principal defecto es que son tenaces en exceso y no suelen ceder ni ante personas, ni ante otros perros, mostrándose además cautelosos hacia los extraños.

Los Westie necesitan un adiestramiento y socialización firmes y cuidadosos, desde edad temprana, para impartirles normas de obediencia y llevar a cabo su correcta socialización. Por último, si se aburre o permanece tiempo inactivo, o solo, puede llegar a volverse muy destructivo, compulsivo, nervioso y bastante ladrador.

  Salud y cuidados del TERRIER BLANCO DE WEST HIGHLAND – WESTY – WESTIE

El terrier blanco de West Higland es una raza fuerte y sana que no presenta problemas destacados de salud, además de los comunes a todos los perros, ni de carácter congénito propios de la raza salvo en algunos casos irritaciones y alergias que pueden afectar a los pulmones.

Respecto a su cuidado, el Westy no precisa demasiadas atenciones además de aquellas veterinarias comunes a todos los perros. Para su equilibrio físico y emocional necesita salidas diarias, ejercicio y ocupación regular. Hay que controlar su alimentación, pues si lleva una vida sedentaria puede tender al sobrepeso. Por otro lado, cuando realice actividades en el campo es conveniente inspeccionarle la piel y pelos a fin de controlar eventuales espigas clavadas, pulgas u otros parásitos, en especial las garrapatas ya que pueden llegar a transmitir enfermedades como la babesiosis, la ehrlichiosis o la hepatozoonosis, entre otras. Tampoco está de más dedicar tiempo a la limpieza regular de orejas, dientes y ojos con el fin de prevenir hongos e infecciones.

Por último, para al mantenimiento del pelaje del Westie se requiere un cepillado regular (diario) con peine de cerdas. Igualmente es preferible que se le bañe cada cierto tiempo para mantener su pelaje lustroso.