Raza de perro DOGUILLO – CARLINO – PUG


DOGUILLO – CARLINO – PUG

Pug

Descripción

Conocido popularmente como Carlino, Pug o Bulldog holandés, el Doguillo es un perro pequeño, compacto, cuadrado y regordete. Su cara es plana, de hocico corto, plano y oscuro, con las orejas aterciopeladas y grandes ojos saltones. Sus extremidades son rectas, fuertes y musculosas. Su cola es normalmente enroscada y apretada. Su pelaje es fino, liso y suave, de colores beige, plateado o albaricocque (con máscara negra) o completamente negro.

  Origen e historia del DOGUILLO – CARLINO – PUG

El Doguillo es hoy por hoy una de las razas caninas más apreciadas y conocidas del mundo. Se le conoce por varios nombres como Mops (gruñón), Pug (su nombre original chino), Bulldog holandés, Carlino (en honor a Carlo Bertinazzi o Carlín conocido en el Siglo XVIII por interpretar a Arlequino la famosa figura teatral napolitana).

El origen de la raza es antiguo y están emparentados directamente con el lobo asiático como el Pekinés y otros perros orientales. En el caso del Doguillo parece que su origen pueda deberse al cruce del pekinés con algún spitz de tamaño medio. Ya en el Siglo III a.C. aparecen las primeras referencias a estos perros de nariz respingada que vivían en el Palacio Imperial y eran tenidos por los emperadores chinos. Llegó a Europa de la mano de los comerciantes de la Dutch East India Company y ya en el 1500 eran admirados en los Países Bajos. El Pug llegó a Inglaterra cuando William III de Nassau asumió al trono y rápidamente su popularidad empezó a crecer desplazando a los pequeños spaniel británicos como perros de lujo. En 1877 la raza recibió aportaciones de Oriente y se renovaron sus colores. Finalmente en 1883 llegaría el reconocimiento oficial del Kennel Club inglés y a partir de ahí el de los principales registros).

  Temperamento y comportamiento del DOGUILLO – CARLINO – PUG

El Carlino llegó a Europa para convertirse en una mascota de moda. Hoy por hoy sigue siendo uno de los perros más populares del mundo gracias a su aspecto tan peculiar y su temperamento bonachón. Son aptos para todo tipo de ambientes y se adaptan perfectamente a la vida en apartamentos.

Le está bien cualquier tipo de familia pero detesta que le dejen tiempo solo. No requieren ejercicio excesivo pero aprecian las salidas, juego y actividad de calidad. Les agradan las excursiones y pese a su tamaño los Pug pueden demostrarse perros duros, valientes y resistentes en cualquier actividad que se les proponga. En familia son compañeros afables, cariñosos, inteligentes, de buena memoria, apegados, equilibrados, obedientes y alegres que disfrutan de la compañía de las personas y en especial de los niños. Aprenden con facilidad aunque su adiestramiento puede convertirse en un reto. Se suelen comportar bien con otros perros aunque son bastante territoriales y no dudarán en plantar cara si se les incita.

Uno de los problemas principales que presenta el Doguillo es que ronca como ya indica su nombre en holandés “mopshond” (perro gruñón). Por último, si se aburre, permanece tiempo inactivo o solo puede llegar a volverse muy destructivo, compulsivo, nervioso y bastante ladrador.

  Salud y cuidados del DOGUILLO – CARLINO – PUG

El Doguillo o Bulldog holandés es una raza fuerte y robusta que puede, sin embargo, presentar algunos problemas de salud. Por ejemplo, son recurrentes los problemas oculares y respiratorios debido a su hocico chato. Las lesiones en los ojos por rasguños y las infecciones en los pliegues nasales son otra constante. No está de más dedicar tiempo a la limpieza y control regular de orejas, dientes, encías, ojos y en especial el área nasal con el fin de prevenir hongos e infecciones.

Respecto a su cuidado el Carlino no precisa demasiadas atenciones además de aquellas veterinarias comunes a todos los perros. No tolera los golpes de calor, ni las temperaturas extremas. Para su equilibrio físico y emocional necesita salidas diarias, ejercicio y algo de ocupación regular. Por otro lado, debemos controlar su alimentación pues tienden a la obesidad al menor descuido. Asimismo, cuando realice actividades en el campo es conveniente inspeccionarle la piel y pelos a fin de controlar eventuales espigas clavadas, pulgas u otros parásitos, con especial atención a las garrapatas.

Por último, el pelaje del Doguillo necesita un cepillado cada dos o tres días para retirar los pelos muertos. Igualmente es preferible que se le bañe cada mes o dos meses para mantener su pelaje lustroso y no dañar en exceso la piel.