Raza de perro PERRO DE MONTAÑA DE LOS PIRINEOS


PERRO DE MONTAÑA DE LOS PIRINEOS

Chien de Montagne des Pyrénées

Descripción

El perro de montaña de los Prineos es una raza muy grande, musculosa, bien proporcionada y con cierta elegancia. Su cabeza tiene forma de cuña con el hocico ancho, las orejas triangulares y caídas y la cola empenachada con la punta curvada hacia arriba. Su pelaje es denso, largo y áspero de colores blanco o blanco con manchas canela, grises, anaranjadas claro o amarillentas.

  Origen e historia del PERRO DE MONTAÑA DE LOS PIRINEOS

El perro de montaña de los Pirineos es una raza histórica de los Pirineos franceses que desciende de antiguos mastines llegados a la Península Ibérica traídos por los romanos (molossus romano) cuya raíz se hunde en el dogod el Tíbet. en su sangre hay probablemente hay cruces con el mastín español o el mastín del Pirineo. Durante siglos este perro ha sido usado para proteger los rebaños frente a lobos, osos y bandidos, pero también para guardar castillos y propiedades de todo tipo, como lo atestigua su aparición en las crónicas de caza de Gaston Phoebus, conde de Foix, del siglo XIV. Fue popular en la corte de Luis XIV y en 1907 se formaron los primeros clubes de la raza. En 1923 se redactó el primer estándar que fue aceptado por la SCC. Hoy en día es una raza popular, más como mascota que como pastor. Una cría selectiva ha creado perros fiables con los niños y desconocidos.

  Temperamento y comportamiento del PERRO DE MONTAÑA DE LOS PIRINEOS

El perro de montaña de los Pirineos es un pastor clásico molosoide cuya principal actividad ha sido, tradicionalmente, la de perro guardián de granja y fincas rurales, conducción y protección del ganado y hasta trabajos de tiro. Hoy en día es usado como mascota en Francia y otros países gracias. Por sus características requiere bastante actividad y necesita ejercicio, paseos, ocupación y juego. Son aptos para entornos rurales y espacios amplios, preferiblemente exteriores, y se adaptan con dificultad a entornos urbanos con todas sus limitaciones. Como perro de trabajo es muy obediente, fiel al pastor, despierto, muy territorial, lo que le hace un perfecto guardián ante extraños y depredadores a los que se enfrenta con valentía, ferocidad y efectividad. En familia son algo tercos pero obedientes, mansos, bonachones, fieles, equilibrados, tranquilos, independientes, afables, afectuosos y muy protectores con los niños. Es una raza dominante ante otros perros y desconfiado ante personas desconocidas con los que podría llegar a encararse. Necesita, por tanto, un adiestramiento y socialización cuidadosos, y a edad temprana, con firmeza, refuerzo positivo y cariño para poder tener un compañero fiable. Su adiestramiento es, de todas formas, relativamente sencillo. Por último, si se aburre o permanece tiempo inactivo o solo puede llegar a volverse muy destructivo, compulsivo y nervioso aunque no suele ser excesivamente ladrador.

  Salud y cuidados del PERRO DE MONTAÑA DE LOS PIRINEOS

El perro de montaña de los Pirineos es una raza fuerte y sana que no presenta problemas destacados de salud, ni de carácter congénito aunque no está exento de las típicas afecciones de las razas gigantes como la displasia de cadera, de codo, rótula y la torsión de estómago, entre otras. Conviene, además, revisarle sus orejas regularmente para prevenir infecciones y hongos debido a la humedad que allí se acumula. En el caso de ser un perro de trabajo, o bien que realice muchas actividades en el campo, es conveniente que se le practique una inspección periódica del pelaje a fin de descubrir eventuales espigas clavadas, pulgas u otros parásitos en la piel o pelos. Especialmente deben revisársele las patas y la parte interna de las orejas. Atención a las garrapatas ya que pueden llegar a transmitir la babesiosis, la ehrlichiosis o la hepatozoonosis, entre otras.

Respecto a su cuidado no precisa muchas atenciones salvo aquellas veterinarias comunes a todos los perros. Para su equilibrio físico y emocional necesita espacio, salidas diarias, ejercicio y ocupación regular. Hay que controlar su alimentación, pues tienden al sobrepeso. Por último, respecto al mantenimiento de su tupido pelaje es necesario que se le practique un cepillado regular para retirar los pelos muertos, evitar enredos y mantenerlo en buen aspecto.