Raza de gato CARTUJO


CARTUJO

Chartreux , -

Descripción

El Cartujo es un gato grande e imponente de cuerpo robusto, pecho ancho, músculos sólidos y patas cortas y delgadas con garras pequeñas. Su cabeza es grande, de cara ancha y ovalada, ojos grandes y redondos dorados o cobrizos y orejas medianas situadas en lo alto de la cabeza. Su cola es de talla media, gruesa que se estrecha en una punta roma. El pelaje es de longitud corta a media, exuberante y denso, de color azul o grisáceo.

  Origen e historia

El Cartujo es una raza típicamente francesa conocida desde al menos el Siglo XVI seguramente llegada de Irán o Turquía. Durante el Siglo XVIII era apreciado por su manto azulado. En el siglo XX pasó a ser considerado una raza de compañía. En la década de 1930, las hermanas Leger crearon una colonia de Chartreux en su isla privada y mejoraron la base genética de la raza. La mayoría de los cartujos de hoy son originarios de ese criadero. La raza fue reconocida en 1939, estableciéndose su estándar pero la Segunda Guerra Mundial la diezmó. A finales de 1960, esta raza fue cruzada con el British Shorthair, siendo tal la magnitud de los cruces que la FIFE fusionó las razas en 1970. En 1977 se la consideró de nuevo una raza única y posteriormente fue reconocida por la FIFE, CFA y TICA.

  Temperamento y comportamiento

El Cartujo es un gato muy dócil, afectuoso y familiar, ideal para tenerlo en casa. Son gatos de fácil adaptación, tranquilos, ágiles, refinados, fuertes, afables e inteligentes. Ésta última cualidad permite que podamos enseñarles diferentes juegos de destreza. Son grandes cazadores y disfrutarán con este tipo de juego. Pese a su fácil adaptación agradecerán las escapadas al jardín.

  Salud y cuidados

El Cartujo es un gato fuerte y saludable. Hasta la fecha no se le ha determinado ninguna afección genética característica. Su esperanza de vida se encuentra en la media. Esta raza no necesita una atención demasiado meticulosa. Por su pelaje corto bastaría con cepillarlo una vez a la semana, para evitar la acumulación de pelo muerto. Hay que tener especial cuidado con la limpieza de sus oídos ya que segregan más cerumen que otras razas. Los machos casi nunca marcan, son muy limpios y por lo general no son agresivos.