Raza de perro COTON DE TULÉAR


COTON DE TULÉAR

Coton de Tuléar

Descripción

El cotón de Tuléar es un bichón pequeño, de cabeza corta, triangular y de ojos redondos, oscuros y de expresión vivaz. Sus orejas son colgantes, triangulares y de implantación alta. Su pelaje es largo, algodonoso, suave y suelto, denso, abundante y algo ondulado. El color del manto es blanco, a veces amarillento alrededor de las orejas y el hocico, pero también blanco y negro.

  Origen e historia del COTON DE TULÉAR

El Cotón de Tuléar es una raza originaria de la ciudad de Toliara (Tuléar), al sudoeste de Madagascar. Sus ancestros son, sin embargo, europeos: bichones malteses o boloñeses sin pedigrí que acompañaron a portugueses, y más tarde a franceses, y configuraron la raza. Cuando la raza llegó a Francia en el Siglo XVII recibió cruces de bichones europeos en un intento de adecuar la raza a su gusto, En ese Siglo fue un perro de moda entre la aristocracia francesa. Más tarde la raza entró en decadencia. Tanto es así que hasta 1970 no fue reconocida por la FCI y en el resto del mundo ha sido un auténtico desconocido hasta 1990.

  Temperamento y comportamiento del COTON DE TULÉAR

El Cotón de Tuléar fue usado tradicionalmente como ratonero, guardián, pastor y perro de compañía en su ciudad natal. En Europa la raza fue más tarde dedicada a mascota de lujo. Son aptos para la vida rural y la urbana aunque son bastante rústicos y prefieren la vida en exteriores más interiores. Les son buenas cualquier tipo de familia pero detestan la soledad. Requieren bastante ejercicio y aprecian las salidas, juego y actividad de calidad. Les agrada además salir de excursión y pese a su aspecto delicado pueden demostrarse perros duros y resistentes en cualquier actividad que se les proponga. En familia son compañeros despiertos que necesitan sentirse partícipes y atendidos. Son equilibrados, sociables, alegres, traviesos, revoltosos, afables, extrovertidos y buenos con los niños. Aprenden con facilidad y su adiestramiento es relativamente fácil pero debe hacerse con firmeza y desde edad temprana. Se suelen comportar bien con otros perros y pueden llegar a convivir con otros compañeros caninos o incluso felinos pero por el contrario son bastante ladradores. Por último, si se aburre, permanece tiempo inactivo o solo puede llegar a volverse muy destructivo, compulsivo, nervioso y bastante más ladrador de lo habitual.

  Salud y cuidados del COTON DE TULÉAR

El Cotón de Tuléar es una raza robusta que goza de buenas características zootécnicas aunque son recurrentes las infecciones de la piel y alergias cutáneas, así como la incidencia de algunas enfermedades comunes a todos los perros como el prognatismo inferior, displasia de codo o ciertos problemas e infecciones oculares. Es por ello que no está de más dedicar tiempo a la limpieza y control regular de orejas, dientes, encías y ojos con el fin de prevenir hongos e infecciones.

Respecto a su cuidado no precisa demasiadas atenciones además de aquellas veterinarias comunes a todos los perros. Para su equilibrio físico y emocional necesita salidas diarias, ejercicio y algo de ocupación regular. Hay que acompañarlo en las salidas. Por otro lado, debemos controlar su alimentación. Necesita una dieta equilibrada no excesivamente proteica. Por otro lado, cuando realice actividades en el campo es conveniente inspeccionarle la piel y pelos a fin de controlar eventuales espigas clavadas, pulgas u otros parásitos, con especial atención a las garrapatas. Por último, su pelaje necesita de un acicalamiento diario con un buen cepillado para evitar que se le enmarañe. Igualmente es preferible que se le bañe cada mes para mantener su pelaje lustroso y no dañar en exceso la piel.