Raza de perro BICHÓN BOLOÑÉS


BICHÓN BOLOÑÉS

Bolognese

Descripción

El Bichón boloñés es un perro pequeño y compacto cubierto, de cuerpo cuadrado. Su cabeza es de longitud mediana con las orejas de inserción baja, largas y colgantes. Su cola normalmente llevada sobre el lomo. Tiene un pelaje blanco puro, encrespado, largo en general y más corto en el hocico.

  Origen e historia del BICHÓN BOLOÑÉS

El Bichón boloñés comparte ancestros con el bichón maltés. Los “canes melitenses” ya fueron citados por Aristóteles en el Siglo IV a.C. y eran conocidos en Italia en la época del Imperio Romano. Más tarde en los Siglos XIII, XIV y XV, especialmente durante el Renacimiento, fueron perros de lujo puestos de moda por los nobles y burgueses toscanos. Era común que figurasen entre los presentes entre personas de la alta sociedad de la época como demuestra el ejemplo de Cosme de Medicis (1389-1464) que llevó consigo ocho bologneses a Bruselas como presentes. Las damas de alta alcurnia valoraban su pelaje algodonoso y su tranquilidad. Es por ello que son habituales las referencias e ilustraciones históricas de esta raza. Su fama declinó a finales del Siglo XVIII y otras razas como el caniche o el bichón habanero fueron desplazándolo. Hoy en día no es el bichón más popular, quizá por su temperamento tranquilo y menos extrovertido.

  Temperamento y comportamiento del BICHÓN BOLOÑÉS

El Bichón boloñés ha sido desde siempre una raza de compañía que además podía cumplir la función de controlar las plagas de roedores y hacer de ruidoso guardián. Son aptos para la vida rural y la urbana aunque prefieren la vida en interiores y les es buena cualquier tipo de familia aunque detestan la soledad. No requieren ejercicio excesivo pero aprecian las salidas, juego y actividad de calidad. Les agradan las excursiones y pueden demostrarse perros duros. En familia son compañeros que se muestran vivos, equilibrados, sociables, alegres, afectuosos y pacientes con los niños. Por el contrario son algo tímidos o no tan extrovertidos como otros bichones. Aprenden con facilidad y su adiestramiento es relativamente fácil. Se suelen comportar bien con otros perros y pueden llegar a convivir con otros compañeros caninos o incluso felinos. Por último, si se aburre, permanece tiempo inactivo o solo puede llegar a volverse muy destructivo, compulsivo, nervioso y bastante ladrador.

  Salud y cuidados del BICHÓN BOLOÑÉS

El Bichón boloñés es una raza fuerte que no suele presentar problemas de salud más allá de los comunes a todos los perros. No es tan popular como otros bichones y goza de buenas características zootécnicas aunque son recurrentes en esta raza las infecciones de la piel y alergias cutáneas. Es por ello que requiere una inspección pormenorizada del cuerpo cada tres meses. Tampoco está de más dedicar tiempo a la limpieza y control regular de orejas, dientes, encías y ojos con el fin de prevenir hongos e infecciones.

Respecto a su cuidado no precisa demasiadas atenciones además de aquellas veterinarias comunes a todos los perros. Para su equilibrio físico y emocional necesita salidas diarias, ejercicio y algo de ocupación regular. Hay que acompañarlo en las salidas. Por otro lado, debemos controlar su alimentación. Necesita una dieta equilibrada no excesivamente proteica. Por otro lado, cuando realice actividades en el campo es conveniente inspeccionarle la piel y pelos a fin de controlar eventuales espigas clavadas, pulgas u otros parásitos, con especial atención a las garrapatas. Por último, su pelaje necesita de un acicalamiento diario con un buen cepillado para evitar que se le enmarañe. Igualmente es preferible que se le bañe cada mes o dos meses para mantener su pelaje lustroso y no dañar en exceso la piel.