Raza de perro SPANIEL JAPONÉS – CHIN


SPANIEL JAPONÉS – CHIN

Chin

Descripción

Conocido por su nombre original Chin, el Spaniel japonés es un perro de talla pequeña y de aspecto elegante. Ha sido agraciado con una cara ancha, de ojos grandes oscuros y separados, el hocico respingón, amplio y protegido. Su pelaje es plumoso, con un denso collarín alrededor del cuello y pecho, pelo largo en orejas y cabeza y cola empenachada y curvada sobre el lomo. El color del manto es blanco con manchas negras o rojas o color canela.

  Origen e historia del SPANIEL JAPONÉS – CHIN

El Spaniel japonés o Chin llegó a Japón procedente de Corea en el Siglo VIII. Seguramente eran perros similares al pequinés. Se sabe por los registros que durante el Siglo IX hubo una gran demanda de estos perros a China y Corea ya que rápidamente se convirtieron en mascota de la aristocracia japonesa. Durante el reinado del Shogún Tsunayoshi Tokugawa (1680-1709) comenzó la tendencia a miniaturizar los chin hasta llegar a tamaños minúsculos. Los chin tardaron algún tiempo en llegar a Europa. Si bien el primero llegó a Inglaterra en 1613 no fue hasta mitad del Siglo XIX cuando penetraron en la alta sociedad europea de la mano del Comodoro Perry, un americano que donó dos ejemplares a la Reina Victoria. A partir de 1868 el Chin se puso de moda entre las damas y seguramente recibió aportaciones de spaniels de juguete y King Charles spaniels. Hoy en día es una mascota popular, tanto en Japón, como en EEUU, Europa y China.

  Temperamento y comportamiento del SPANIEL JAPONÉS – CHIN

El Spaniel japonés fue usado tradicionalmente como perro de compañía y fue revestido de un carácter sagrado. En Europa la raza ha sido considerada igualmente como mascota y perro de lujo para concurso. Son perros ideales para la vida urbana y prefieren la vida en interiores. Les es buena cualquier tipo de familia pero no toleran la soledad. Requieren cierto ejercicio y aprecian las salidas, juego y actividad de calidad.

En familia son compañeros bulliciosos, vivos, dulces, sensibles y relativamente tranquilos. El Chin aprecia la compañía de los niños, el juego y complacer a sus dueños aunque pueden ser muy ladradores y obstinados. Pese a todo aprenden con facilidad y tienen una gran memoria, por lo que su adiestramiento es relativamente fácil pero debe hacerse con firmeza y desde edad temprana. Se suelen comportar bien con otros perros y pueden llegar a convivir con otros compañeros caninos o incluso felinos.

Por último, si se aburre, permanece tiempo inactivo o solo puede llegar a volverse muy destructivo, compulsivo, nervioso y bastante más ladrador de lo habitual.

  Salud y cuidados del SPANIEL JAPONÉS – CHIN

El Spaniel japonés es una raza que, además de problemas comunes a todos los perros puede padecer algunos problemas respiratorios y coronarios, así como óseos (fracturas y problemas de disco vertebral). No está de más dedicar tiempo a la limpieza y control regular de orejas, dientes, encías y ojos con el fin de prevenir hongos e infecciones a las que son propensos.

Respecto al cuidado del Chin, no precisa demasiadas atenciones, más allá de su pelaje y de aquellas veterinarias comunes a todos los perros. Para su equilibrio físico y emocional necesita salidas diarias, algo de ejercicio y algo de ocupación regular. Hay que controlar especialmente su dieta ya que una vida sedentaria y una mala dieta pueden conducir al sobrepeso. Por otro lado, cuando realice actividades en el campo es conveniente inspeccionarle la piel y pelos a fin de controlar eventuales espigas clavadas, pulgas u otros parásitos, con especial atención a las garrapatas.

Por último, el pelo largo del Spaniel japonés necesita un acicalamiento diario, debiéndose cepillar cada día, deshacerle los posibles nudos y vigilar las posibles irritaciones de piel. Igualmente es preferible que se le bañe cada mes o dos meses para mantener su pelaje lustroso y no dañar en exceso la piel.