Raza de perro TERRIER GALÉS


TERRIER GALÉS

Welsh Terrier

Descripción

El Welsh terrier, o terrier galés, es un perro de talla pequeña a mediana, vivaz, apasionado por el trabajo, equilibrado y compacto pero de patas bastante largas. Su cabeza es alargada y rectangular, con cejas, bigote y barba muy peludos. Sus orejas, triangulares, están dobladas hacia adelante. Su cola es de implantación alta, a veces recortada. Su pelaje es, asimismo, hirsuto, de textura de alambre, muy denso, abundante y con doble capa, siendo la interna más fina. El color del manto es preferentemente negro y fuego o también negro y gris-entrecano o negro y canela.

  Origen e historia del TERRIER GALÉS

El Welsh terrier es una raza antigua cuyo origen se remonta a 1760 en el norte de Gales y guarda relación con el Lakeland terrier. Su origen o base genética estaría en perros locales que podrían haber estado presentes en el norte de Gales y el distrito de los lagos desde la antigüedad La raza fue inicialmente empleada en el control de roedores aunque en seguida fue utilizada para la caza del zorro, tejones y nutrias, actividad para la que se demostró muy efectiva. El terrier galés se incorporó tardíamente al circuito de exposiciones caninas en Gran Bretaña ya que era básicamente un perro de trabajo y no se empezaron a registrar oficialmente hasta finales del siglo XIX. Tras la Segunda Guerra Mundial la raza entró en un paulatino declive y en 2006 fue incluida en la lista de Razas nativas vulnerables de la UKC. Sus cifras también han descendido a niveles bajos en Norteamérica aunque el número allí es mayor que en Europa.

  Temperamento y comportamiento del TERRIER GALÉS

El Terrier galés fue una raza criada para la caza de zorros, roedores y tejones. Hoy en día son un excelente perro de compañía, buen guardián y buen cazador determinado, inteligente, extrovertido y fuerte. Son aptos para la vida rural y la urbana y se adaptan a vivir en apartamentos de tamaño medio siempre que se le proporcione salidas, juego y actividad de calidad. Aman la naturaleza y apreciarán las salidas al campo y las excursiones donde, eso sí, pueden poner en marcha su instinto de cazador e ir tras cualquier animal de reducidas dimensiones. Son por tanto óptimos compañeros de familias activas.

En el trabajo los Welsh terriers siguen siendo tenaces, trabajadores y valientes cazadores y guardianes. En familia son compañeros equilibrados, fieles, sociables, obedientes, alegres, afectuosos, juguetones con los niños y eficaces y ruidosos guardianes de su casa. No es la raza más adecuada para convivir con otras mascotas aunque puede lograrlo. Son, por el contrario, algo nerviosos y territoriales con otros perros, mostrándose cautelosos hacia los extraños pero sin timidez. Asimismo necesitan un adiestramiento y socialización firmes y cuidadosos, desde edad temprana, para impartirles normas de obediencia y llevar a cabo su correcta socialización. Por último, si se aburre o permanece tiempo inactivo o solo puede llegar a volverse muy destructivo, compulsivo, nervioso y bastante ladrador.

  Salud y cuidados del TERRIER GALÉS

El Welsh Terrier es una raza fuerte y sana que no presenta problemas de salud propios de la raza, además de los comunes a todos los perros. Dado que nunca ha sido un perro de moda esta raza se ha protegido de la cría indiscriminada, por lo que goza de buenas características zootécnicas aunque presenta alguna incidencia en afecciones cardiovasculares, la torsión gástrica y la enfermedad del colon.

Respecto a su cuidado no precisa demasiadas atenciones además de aquellas veterinarias comunes a todos los perros. Para su equilibrio físico y emocional necesita salidas diarias, ejercicio y ocupación regular. Hay que controlar su alimentación, pues si lleva una vida sedentaria puede tender al sobrepeso. Por otro lado, cuando realice actividades en el campo es conveniente inspeccionarle la piel y pelos a fin de controlar eventuales espigas clavadas, pulgas u otros parásitos, en especial las garrapatas ya que pueden llegar a transmitir enfermedades como la babesiosis, la ehrlichiosis o la hepatozoonosis, entre otras. Tampoco está de más dedicar tiempo a la limpieza regular de orejas, dientes y ojos con el fin de prevenir hongos e infecciones. Por último, para al mantenimiento de su pelaje hirsuto se requiere un cepillado regular con peine de crin. Debe cuidarse especialmente su barba que tiende a enmarañarse. Igualmente es preferible que se le bañe cada cierto tiempo para mantener su pelaje lustroso.