Raza de perro TERRIER DE LAKELAND


TERRIER DE LAKELAND

Lakeland Terrier

Descripción

El Lakeland terrier es un perro vivaz, resuelto, apasionado por el trabajo, equilibrado, robusto y compacto. Su cabeza es alargada y su pelo facial es largo, presentando una abundante barba sobre el maxilar. Sus orejas triangulares están dobladas hacia adelante. Su cola es de implantación alta, erecta, aunque a veces recortada. Su pelaje es hirsuto, de textura de alambre, muy denso y ondulado con doble capa. Su color es preferentemente rojo o caoba aunque también puede ser de colores negro y fuego, azul y fuego, gris rojizo, hígado o azul negro. A veces con algunas pequeñas manchas blancas en los pies y el pecho.

  Origen e historia del TERRIER DE LAKELAND

El Lakeland Terrier proviene del Noreste de Inglaterra, en la frontera con Escocia. Es una raza antigua que deriva del antiguo Terrier inglés negro y fuego y que ya se conoce en el distrito de los lagos desde el Siglo XVIII. La actual raza tal y como la conocemos actualmente es, sin embargo, fruto de cruces posteriores entre esos perros y el Terrier de Bedlington, el Border, el Fox y el Airedale. Su principal actividad fue la caza del zorro a pie. Su tamaño y energía lo hicieron popular como cazador intrépido en lugares de difícil acceso. Tenía la ventaja que era capaz de matar a los zorros en su guarida a diferencia de otras razas de terrier. Su reconocimiento oficial no llegó hasta 1921 por parte de la UKC, mientras que el definitivo club de la raza no empezó a operar hasta 1932.

  Temperamento y comportamiento del TERRIER DE LAKELAND

El Lakeland Terrier es una raza fuerte y dura que se creó con fines cinegéticos: para la caza del zorro a pie; no solo para señalarlo, sino también para dar cuenta de él en su propia guarid. Asimismo realizaba otras funciones como al de pastor de ovejas, controlador de plagas y guardián. Hoy por hoy es una animada y amistosa mascota. Son aptos para la vida rural y la urbana y se adaptan con facilidad a vivir en apartamentos de tamaño medio siempre que se le proporcione salidas, juego y actividad de calidad. Aman la naturaleza y apreciarán que los llevemos al parque, al campo y de excursión.

En familia los Lakeland Terrier son compañeros independientes, vivarachos, activos, intrépidos y juguetones con los niños aunque le gusta que correspondan. Son además eficaces guardianes de su casa. Pueden llegar a convivir, con otras mascotas y perros. Por el contrario, su principal defecto es que son territoriales, algo dominantes con otros perros y un poco desconfiados con los extraños. Necesitan un adiestramiento y socialización firmes y cuidadosos, desde edad temprana, para impartirles normas de obediencia y llevar a cabo su correcta socialización. Por último, si se aburre o permanece tiempo inactivo, o solo, puede llegar a volverse muy destructivo, compulsivo, nervioso y bastante ladrador.

  Salud y cuidados del TERRIER DE LAKELAND

El Lakeland Terrier es una raza fuerte y sana que no presenta problemas destacados de salud, ni de carácter congénito propios aunque en la raza se han documentado algunas enfermedades oculares como: cataratas, luxación del cristalino y membrana pupilar persistente, entre otras. También una rara enfermedad de la cadera (síndrome de Legg-Calvé-Perthes) y el defecto septal ventricular.

Respecto a su cuidado no precisa demasiadas atenciones además de aquellas veterinarias comunes a todos los perros. Para su equilibrio físico y emocional necesita salidas diarias, ejercicio y ocupación regular. Hay que controlar su alimentación, pues si lleva una vida sedentaria puede tender al sobrepeso. Por otro lado, cuando realice actividades en el campo es conveniente inspeccionarle la piel y pelos a fin de controlar eventuales espigas clavadas, pulgas u otros parásitos, en especial las garrapatas ya que pueden llegar a transmitir enfermedades como la babesiosis, la ehrlichiosis o la hepatozoonosis, entre otras. Tampoco está de más dedicar tiempo a la limpieza regular de orejas, dientes, ojos y barba con el fin de prevenir hongos e infecciones. Por último, respecto al mantenimiento de su pelaje de alambre ondulado éste se le suele recortar en verano y dejar largo en invierno. Cuando es largo debe cepillarse regularmente con peine de cerdas para retirar los pelos muertos, evitar que se enrede y mantenerlo sano y en buen aspecto. Igualmente es preferible que se le bañe cada cierto tiempo para mantener su pelaje lustroso.