Raza de perro BRACO ITALIANO


BRACO ITALIANO

Bracco Italiano

Descripción

El braco italiano es un perro de constitución robusta, armónico, de apariencia vigorosa y, a la vez, tierna. Típicamente suele tener extremidades delgadas, músculos salientes y líneas bien marcadas. Su cabeza está cincelada con orejas amplias, grandes y poco erguidas. Sus patas delanteras son rectas y firmes, con los pies robustos. Respecto al pelaje, éste es fino, corto y espeso, muy reluciente. El color del manto es blanco o blanco con manchas anaranjadas, ámbar o marrones o moteado de naranja o marrón; por lo general con una máscara facial simétrica o a veces con ausencia total de ésta.

  Origen e historia del BRACO ITALIANO

El Braco italiano es una raza histórica de Lombardía y Piamonte donde era usado como cobrador, rastreador y mostrador especialmente en la caza de aves. Sus orígenes se pierden en la historia y posiblemente en su aspecto actual hayan confluido tanto el sabueso italiano como algunos perros tipo mastín, seguramente introducidos para dotarlo de más eficiencia para la caza de aves mediante escopeta. Hoy en día es una raza reconocida por la FCI y las principales asociaciones cinológicas internacionales y se encuentra en la cresta de la ola gracias a su aspecto tierno y a su efectividad como cazador contando con una gran demanda en Europa y Norteamérica.

  Temperamento y comportamiento del BRACO ITALIANO

El Braco italiano es un perro de muestra polivalente usado en actividades cinegéticas, ya sea en tareas de mostrador, rastreador infatigable, venteador y también como cobrador. Es igualmente usado como perro de compañía gracias a sus grandes aptitudes. Por sus características requiere por tanto una gran cantidad de ejercicio por lo que es más adecuado para la vida en las zonas rurales, donde tienen más posibilidad de salir al campo, o para familias numerosas y activas con mucho movimiento y con espacio aunque se adaptan bien a otras situaciones si se les proporciona actividad. Son perros tenaces y seguros en la caza, de fino olfato, que trabajan en contacto con el cazador aunque pueden ser algo tozudos y requieren de un adiestramiento experto. En familia son tranquilos, afectuosos, tiernos y sensibles, obedientes, tolerantes, dóciles, algo pacientes con los niños si le tratan con respeto y sosegados con otros perros. Requieren actividad intensa y les gusta (y necesitan) correr y jugar. Además conviene socializarlos y adiestrarlos correctamente desde edad temprana ya que los cachorros suelen ser testarudos. Por último, si se aburre o permanece tiempo inactivo puede, sin embargo, volverse muy destructivo y ladrador.

  Salud y cuidados del BRACO ITALIANO

El Braco italiano es una raza que por lo general no presenta especiales problemas de salud salvo que algunos ejemplares pueden llegar a padecer problemas óseos como la displasia de cadera. Menos comunes son los problemas de torsión de estómago, entropión, ectropión, criptorquidismo, monosquidismo o trastornos del tercer párpado. Además es propenso a las infecciones de oído por lo que hay que revisarle sus orejas caídas para que no se acumulen allí bacterias y hongos debido a la humedad que allí se deposita. Como sucede con otros perros de caza es conveniente que se le realice una inspección periódica, después de una jornada en el campo, a fin de descubrir eventuales espigas clavadas o parásitos en la piel o pelos. Especialmente deben revisarse las patas y orejas. Atención a las garrapatas ya que pueden llegar a transmitir la piroplasmosis.

Respecto a su cuidado es un perro fuerte, rústico y saludable que no precisa cuidados especiales más allá de las atenciones veterinarias comunes a todos los perros y un entrenamiento físico diario para mantenerlo en forma. Por último, el mantenimiento de su pelaje corto es sencillo y basta con un cepillado semanal para retirar los pelos muertos.