Raza de gato MAU EGIPCIO


MAU EGIPCIO

Egyptian Mau , -

Descripción

El Mau Egipcio es un gato musculoso, elegante, de tamaño medio y patas musculosas de longitud media, siendo las traseras más largas que las delanteras. Su cabeza es cuneiforme, con la cara redonda en forma de cuña, ojos redondos y verdosos y orejas erguidas entre medianas y grandes. Su cola es mediana, ligeramente más estrecha en la punta. El fino manto es sedoso, de longitud media y se halla salpicado de manchas bien definidas (moteado) y distribuidas aleatoriamente.

  Origen e historia

El Mau Egipcio es una de las razas más antiguas del mundo y está vinculado al gato montés africano (Felix líbica). Algunos expertos aseguran que de esta raza proceden la mayoría de las razas europeas de gatos. Su aspecto es salvaje, con manchas similares a las de un leopardo que hacen de este felino un gato único y misterioso. No ha sufrido alteración desde la época del antiguo Egipto donde su presencia está más que constatada en muchas muestras del arte egipcio. De hecho Morrison Scott, egiptólogo y experto en gatos, constató que los gatos momificados eran Maus. Fue en Egipto donde en 1954 la princesa Natalia Troubetzkoï obtuvo los primeros especímenes de la reciente raza y los trasladó a Roma. Las crías de su camada se exportaron a Estados Unidos y en 1968 la raza fue reconocida por los primeros registros.

  Temperamento y comportamiento

El Mau Egipcio es un gato autónomo, sereno y afectuoso. Tiene una voz melódica. Es activo y cariñoso, aunque suele ser un poco reservado con extraños y muy apegado a la familia. Es buen cazador, pero se adapta bien a la vida en interiores. No es especialmente inquieto y le gusta la tranquilidad.

  Salud y cuidados

El Mau Egipcio es un gato fuerte y saludable. Hasta la fecha no se le ha determinado ninguna afección genética característica. Respecto a sus cuidados no precisa ninguno especial más allá de las atenciones veterinarias típicas a todos los gatos. Debe tenerse en cuenta que son muy sensibles a los cambios bruscos de temperatura. No les gustan las bajas temperaturas, ni los cambios de estaciones y pueden enfermar fácilmente por ello. Es conveniente cepillarlo al menos dos veces por semana para retirar los pelos muertos.