Cómo prevenir la obesidad en los perros


La actividad física y una alimentación específica te ayudarán a mantener a tu peludo alejado del sobrepeso

Diabetes, problemas cardiovasculares, desgaste articular, osteoartrosis, falta de movilidad, apatía… seguro que has oído hablar de las devastadoras consecuencias que llevan aparejadas el sobrepeso y la obesidad, un problema que no solo afecta a las personas, sino que también puede padecer nuestro peludo. Por desgracia y a pesar de que la nuestra empieza a ser una sociedad tremendamente consciente de la importancia de la dieta y los hábitos saludables en su esperanza y calidad de vida, no son tantos los dueños que se preocupan por prevenir este problema en sus canes. Aprende a hacerlo y pon en práctica estas pautas.

Causas de la obesidad canina

Sin embargo y a priori, deberías conocer cuáles son las causas más frecuentes de esta enfermedad:

  • Ingesta excesiva de calorías y/o sobrealimentación: bien por ansiedad, aburrimiento, bien porque existe una falta de regulación por parte del dueño. Un pienso rico en grasas, también podría favorecer la ganancia de kilos del animalito. Revisa siempre las etiquetas e infórmate. La relación entre lo que el perro ingiere y gasta (energía) ha de ser proporcional. Por desgracia y según la Conferencia de Veterinaria Europea –celebrada anualmente en Ámsterdam- es la principal causa de obesidad en los perros.

  • Falta de juegos: y de actividad al aire libre. O sea, que el can no pasea, ni se divierte ni hace nada para incrementar su quema energética y crear masa muscular.

  • Raza: algunas especies son más propensas a padecer sobrepeso. Por ejemplo, algunas de las predispuestas genéticamente son el Labrador, el Golden Retriever, el Cocker Spaniel, el Beagle, el Pastor de Shetland y el Teckel, entre otros, pues cuentan con una proporción mayor de tejidos grasos respecto de su masa muscular.

  • Genética: de la misma manera que existen personas cuya genética las condiciona y las hace más proclives al exceso de peso, sucede lo mismo con los animales.

  • Cambios alimenticios: continuados, que desequilibran el metabolismo del perro.

  • Malos hábitos de sueño: que aumentan los niveles de cortisol, una hormona que destruye masa muscular, relacionada directamente con el estrés, del que hablamos en el punto siguiente.

  • Estrés: si tu pequeño amigo está estresado –por ruidos, un cambio de domicilio, una modificación del mobiliario, la llegada de un nuevo miembro a la familia, la introducción de una mascota más en el hogar, etcétera- es probable que sienta ansiedad e incremente el volumen y frecuencia de sus ingestas. Intenta evitar situaciones conflictivas y prepárale para cada cambio.

  • Enfermedad: algunas patologías están relacionadas con la obesidad. El hipertiroidismo y la diabetes son algunas de ellas. En el caso de la primera el cuerpo de nuestra mascota es incapaz de aprovechar los lípidos, de controlar bien su metabolismo y de fabricar el número de hormonas tiroideas requerido para su correcto funcionamiento. La diabetes, sin embargo, está relacionada con la falta de insulina, que se traduce en la acumulación de azúcar en su sangre.

Consejos para evitar el sobrepeso perruno

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  • El deporte, fundamental: como sabes, el ejercicio físico conlleva la quema de calorías. Cuantas más tiempo lo saques a pasear, mejor. Si eres deportista, también puedes probar con el canicross, de cuya práctica saldréis beneficiados ambos.

  • La castración, cuanto antes, mejor: puesto que la esterilización de la mascota es esencial para evitar la sobrepoblación y constituye un acto de responsabilidad, llévala a cabo lo antes posible. Os ahorraréis complicaciones hormonales y no resultará traumático para vuestro pequeño amigo, que acabará olvidando la operación.

  • Controla su alimentación: ten en cuenta que cada especie posee unas necesidades nutricionales distintas. El tamaño, la edad, si se trata de un ejemplar esterilizado, etcétera, son factores condicionantes a la hora de escoger un pienso u otro. Pesa su comida y valora, asimismo, la temperatura ambiental para regular las cantidades. Recuerda que con una comida diaria, basta y no mezcles (o sea, no le des de tu plato cuando te pida con sus irresistibles ojitos).

  • Cocínale: se trata de una excelente manera de controlar qué come exactamente. Eso sí, necesitarás armarte de paciencia y disponer de cierto tiempo, no solo para elaborar las recetas, sino para informarte sobre los requerimientos alimenticios de tu perro, aquellos ingredientes que le sientan bien y los que resultaría conveniente descartar.

  • Acude al veterinario y realiza chequeos periódicos: pésalo con regularidad y lleva un seguimiento.

En todo caso, el quid de la cuestión para evitar la obesidad en los perros se basa en los mismos principios que los humanos seguimos para gozar de buena salud: alimentarnos equilibradamente, practicar ejercicio con regularidad y llevar unos hábitos de vida sanos que nos mantendrán –a nosotros y a nuestro peludo- en perfecto estado de revista.

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Águeda A. Llorca Bravo
Periodista y fotógrafa

Cómo prevenir la obesidad en los perros es un consejo para Perros, y habla sobre Salud e Higiene.


Piscina para perros