Por qué mi perro muerde los muebles


Acabas de comprar un flamante sillón en una conocida tienda de muebles sueca y lo instalas con toda la ilusión del mundo en tu comedor. Pero no has tenido en cuenta un pequeño detalle… Tu perro también ama los muebles, pero a su manera

¿Por qué algunos perros muerden los muebles?

Este problema suele ser propio de los cachorros, pero no es exclusivo de los más peques, también los adultos pueden hincarle el diente a tu mueble. Cuando a los cachorros les crecen los dientes (normalmente a los 3 o 4 meses), unido a su natural hiperactividad, se desahogan mordisqueándolo todo, sea una zapatilla, una almohada, el periódico… Quizá hayas observado este mismo comportamiento curioso en los bebés humanos. En el caso de los perros, los muebles no se escapan. Es normal.

Los cachorros exploran su entorno oliendo y probando las cosas, lo cual supone un peligro latente para su salud, ya que podrían llegar a masticar o tragar objetos peligrosos como cables eléctricos. Intenta retirarlos de su alcance pero, sobre todo, es el momento de pararles los colmillos. Resulta más sencillo enseñarles a comportarse en edades tempranas que más avanzadas. Además, corremos el riesgo de que ciertos comportamientos se cronifiquen si no los corregimos a tiempo.

Tengamos en cuenta que los perros nacen sin haber recibido, lógicamente, una educación necesaria para evitar estos comportamientos.

¿Cómo podemos lograr que dejen de morder los muebles?

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Debemos ser constantes y unívocos. Es decir, transmitirle el mismo mensaje de manera continua. Si le reímos una gracia un día, y al siguiente le castigamos por la misma acción, el perro recibirá un mensaje contradictorio y confuso. Dejémosle claro lo que debe y no debe hacer. Es importante usar el mismo sonido o palabra para premiar o reprimir una acción. Por ejemplo, para evitar que muerda podemos emplear un simple “no” e intentar repetirlo cada vez que lo intente. De esta manera crearemos una asociación que se marcará a fuego en su memoria.

Otra técnica que funciona es la de sustituir el objeto que queremos proteger por uno más apropiado para sus juegos, como un juguete diseñado para ser mordido: un hueso de hilo, una cuerda fuerte, etc. Así aprenderá qué debe morder y qué no. Si nos mantenemos firmes y constantes, el perro aprenderá.

También podemos optar por dejar de jugar con él si se extralimita. Algunos perros no controlan su fuerza, lo que puede provocar algún ‘accidente’. Si nos muerde, debemos dejar claro que no nos ha gustado con un sonido fuerte (siempre el mismo sonido) y lo ignoremos durante un buen rato. Si dejamos de jugar con él, a la larga entenderá la razón y dejará de mordernos. Podemos regular la fuerza con la que muerde de manera gradual con estas mismas técnicas. La idea es que nuestro cachorro piense que somos tan sensibles y debiluchos que cualquier mordisco nos duele, por lo que dejará de mordernos definitivamente. Nunca dejes que muerda tu ropa. Podría atravesarla fácilmente y morderte.

Cuando el perro es adulto

Pero no solo a los cachorros les encanta morder. Algunos adultos afectados por estrés, sedentarismo… expresan su energía acumulada de esta manera. Un buen plan de ejercicio y juegos puede ser la solución. Salidas a pasear, carreras, etc. ayudarán a que deje de malgastar su energía en nuestro sillón Ektorp.

Si no logras detener este hábito, consulta a tu veterinario. Quizá te aconseje recurrir a un etólogo (especialista en comportamiento) para que corrija el comportamiento de tu perro.

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Vicente Zaragozá
Periodista y responsable de comunicación

Por qué mi perro muerde los muebles es un consejo para Perros, y habla sobre Adiestramiento.


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