Consejos para vivir con un perro ciego


Conoce el manual de instrucciones que requieren los peludos invidentes

Hace unos días te hablamos de las ventajas de adoptar a una mascota con alguna discapacidad; una carencia que, en definitiva, la convierte en un ser mucho más especial y fortalece los vínculos entre animal y dueño pero que, inevitablemente, lleva aparejadas una serie de responsabilidades necesarias para garantizar la calidad de vida de nuestro amigo. Hoy nos centraremos en aquellas que atañen a la convivencia con un perro ciego. Conoce los consejos imprescindibles para lograrlo con éxito.

Por supuesto, las causas de su ceguera pueden ser variadas; tanto, que su origen y edad de aparición marcan grandes diferencias. Es decir, un perro cuya invidencia se remonta a su nacimiento poseerá una capacidad de adaptación mucho mayor que aquel que se encuentra en tal situación como consecuencia de una enfermedad –las más frecuentes son el glaucoma, las cataratas, degeneración de la retina, patologías del cristalino, anomalías corneales, lesiones, tumores y alteraciones del nervio óptico-.

Así, y de un modo muy superior a como lo hacen los seres humanos con esta minusvalía, los canes desarrollan una serie de habilidades compensatorias e incrementan la capacidad del resto de sus sentidos notablemente. De esta manera, prestan mayor atención a los estímulos sonoros y suelen adelantarse un paso para sentir el terreno y olfatearlo antes de introducir sus patitas en él. Se valen de unos movimientos pausados y elegantes; cautelosos. Sin embargo y a pesar de esta cautela, la idea es ponérselo fácil.

Consejos para vivir con un perro ciego

  • Mantén la casa ordenada: con el caos, lo único que lograrás es que tu peludo tropiece, se desoriente y rompa objetos.

  • Evita los cambios de decoración: mover los muebles de sitio puede ser peligroso para un perro ciego.

  • Si quieres darle el gusto –y, sobre todo, si todavía es un cachorro o lo acabas de acoger- anúdate un cascabel u otro accesorio que emita un ruido similar cuando estés en casa. Le resultará más sencillo localizarte.

  • Háblale: con frecuencia y cariño.

  • Escoge juguetes que emitan algún sonido. Adapta el entretenimiento a su condición. El pilla-pilla, con ruido, les encanta.

  • Destina una zona a su comedero y bebedero y mantenlo inalterable.

  • Cuando lo saques a pasear, repite siempre los mismos recorridos para que no se desoriente. Aléjate de las rutas con demasiados estímulos sonoros (por ejemplo, las cercanías de un hospital).

  • Durante la salida, indícale dónde se encuentran los obstáculos. Hazlo también en el interior del hogar mediante el uso de alfombras de distintas texturas antes de las escaleras y similares. Presta especial atención a las zonas peligrosas como balcones, bordillos, etcétera.

  • Usa algún pañuelo o accesorio para alertar al resto de transeúntes de su discapacidad (con una inscripción que rece “soy ciego”).

  • Establece puntos de referencia a los que llevarlo cuando se desubique. Su cama podría ser uno de ellos.

  • Ten paciencia: cuando adquieres a un animal discapacitado lo haces consciente de que su cuidado requerirá de mayores atenciones y de una paciencia y espera adicionales.

  • Acude al veterinario con regularidad: para descartar problemas adicionales, en función de la causa de su ceguera.

Al margen de estas indicaciones, no podemos dejar de señalar que, si esta es la primera vez que adoptas a un perro, resultaría recomendable que te decantases por un ejemplar perfectamente sano pues, a pesar de tu buena voluntad, lo más probable es que desconozcas algunas pautas de actuación que solo se aprenden con el tiempo y que son fruto del contacto con el propio can. En todo caso, infórmate y valora todas las opciones.

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Águeda A. Llorca Bravo
Periodista y fotógrafa

Consejos para vivir con un perro ciego es un consejo para Perros, y habla sobre Cuidados.


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