Mascotas discapacitadas


Adoptar una mascota discapacitada en nuestro hogar conlleva una serie de responsabilidades que garanticen la calidad de vida de nuestro peludo

La mayoría de los que adoptamos a una mascota en el seno de nuestro hogar lo hacemos basándonos en la posibilidad de brindarle al animalito una mejor calidad de vida y con la intención de disfrutar de su compañía (y que él lo haga de la nuestra). Así – y al margen, por supuesto, de criterios estéticos, determinantes para algunos dueños- el carácter, la situación, necesidades y, por supuesto, el feeling con el peludo resultan fundamentales para decantarnos por uno u otro ejemplar. Sin embargo y a pesar de nuestro excelente punto de partida, la realidad es que son pocas las mascotas discapacitadas que se acogen. Las razones (lástima, rechazo) de este hecho podrían responder a muchos criterios. Con motivo de la celebración, a principios de mayo (el 3, concretamente) del Día Nacional de las Mascotas con Discapacidad, y con la intención de desmitificarlas y animarte a hacerte con una, hoy te contamos un poco más sobre ellas.

Los casos más frecuentes con los que nos encontramos son: parálisis de las extremidades delanteras o traseras, amputaciones, enfermedades degenerativas del sistema esquelético-muscular, malformaciones, cegueras, sorderas y similares; el origen de los cuales suele ser multicausal y abarcar desde el envejecimiento del animal hasta traumatismos, enfermedades, partos prematuros, etcétera. Lo más importante, en todas las situaciones, es saber qué cuidados necesitará nuestro pequeño amigo.

Cuidar mascotas discapacitadas

Evidentemente estos estarán supeditados a las habilidades, las costumbres, la edad y la disfunción de la mascota en sí misma. Cada discapacidad es un mundo. Centrémonos en algunas situaciones concretas.

Parálisis

  • En el caso de las parálisis, por ejemplo, tendrás que hacerte con un car-can, o sea, con una silla de ruedas específica – no se llegan a sentar sino que se trata de carritos con ruedas (de dos a cuatro, habitualmente) que sujetan una parte del cuerpo del animal y le permiten moverse con absoluta libertad-. Hazte con empapadores y pañales específicos para evitar que se ensucie al hacer sus necesidades mientras viste el accesorio y busca un arnés que no le apriete pero que lo sujete bien al carro.

  • Los aparatos ortopédicos y prótesis constituyen otra opción, sobre todo si tu mascota tiene una lesión a largo plazo o permanente. Las patas mecánicas son ideales para las amputaciones parciales y nuestros pequeños amigos suelen adaptarse con facilidad, pues les permiten hacer prácticamente la misma vida.

  • Rampas, escaleras y otros accesorios: si el animal tiene dificultades de movilidad, pónselo fácil. Los areneros bajos también serán fundamentales para gatos con problemas.

  • Cinchas y correas: sobre todo en el caso de los perros. Se trata de eslingas con varios mosquetones con los que la seguridad –a la hora de moverlo- queda garantizada.

Sordera o deficiencia auditiva

  • Repite los mismos gestos para idénticas órdenes. O sea, sé coherente para comunicarte con él.

  • Si tienes un perro sordo, llévalo siempre atado, recuerda que es incapaz de percibir el peligro con sus oídos (atropellos, accidentes).

  • Los collares vibradores no son una mala opción como último recurso, siempre y cuando persista en un comportamiento erróneo o peligroso que no podamos modificar.

  • Acaríciale mucho: el contacto se agradece mucho en un mundo silencioso.

  • Llama su atención con luces. Compra un láser para jugar, a los mininos les encanta.

Ceguera

  • Como en los casos anteriores, pónselo fácil. Si se trata de un gato evita mover su arenero de sitio y mantén unas rutinas, por ejemplo. Ahora bien, lo cierto es que los felinos invidentes se adaptan tan bien a su situación que la mayoría de dueños tarda mucho tiempo en darse cuenta.

  • En el caso de los perros, conviene que conozcan su territorio. Sé paciente cuando lo saques a pasear y deja que se familiarice con los olores de la calle.

  • No cambies los muebles de lugar.

Cabe valorar, asimismo, que nuestros peludos no son conscientes de su discapacidad (siempre y cuando sea la posean desde su nacimiento), y que carecen de ese estigma social (al menos entre sus semejantes) que frecuentemente se da en el ámbito de los humanos; razón por la cual su “problema” no les impedirá, nunca, ser felices. Además, son muy especiales y cariñosos

Eso sí, aunque en la mayoría de casos es posible, si es la primera vez que acoges a un animalito en el seno de tu hogar, careces del tiempo necesario para cubrir sus requerimientos o todavía no te sientes capaz, piénsatelo bien. En todo caso, ellos siempre te estarán esperando con los brazos abiertos.

foto-agueda

Águeda A. Llorca Bravo
Periodista y fotógrafa

junio de 2015

Mascotas discapacitadas es un consejo para Temas generales, y habla sobre Temas generales.


iLife Aspirador