Arenas y areneros para gatos


Descubre las clases de sustratos y bandejas higiénicas que mejor se adaptan a las necesidades de tu minino

La higiene y el aseo personal son dos de las virtudes que se asocian prácticamente de inmediato a los gatos; unas cualidades que llevan aparejadas ciertos requerimientos como una bandeja higiénica apropiada y un sustrato que les permita hacer sus deposiciones cómodamente. Pero, ¿cómo elegirlos con acierto? ¿Es posible mantenerlos en perfecto estado de revista? Ahí van algunos trucos para conseguirlo con éxito.

Cómo elegir las arenas y areneros para gatos

El arenero

A pesar de que los más habituales son los abiertos, seguro que has oído hablar de los cerrados como opción alternativa y eficaz contra los olores. Sin embargo, el mundo de los areneros va mucho más allá. De hecho, los rasgos que diferencian a los distintos modelos pueden atañer a aspectos tan diversos como la tapa (presente o, la puerta de acceso (abatible o no), la posibilidad de desmontarlos en varias piezas para su correcta esterilización, el tamaño, la altura del borde, el tamaño, los filtros, la forma (triangulares, cuadrados, rectangulares), el material (cartón para los desechables y plástico o madera para los habituales) y el diseño en general (los hay hasta capaces de integrarse con la decoración, con acabados de mimbre, los que imitan a la vegetación y/o las macetas… etc).

Escoge uno de las dimensiones apropiadas, en el que tu peludo se mueva cómodamente, sobre todo si es cerrado (ha de poder darse la vuelta y tapar las heces sin dificultad). Es importante que se sienta a gusto (por ejemplo, a muchos no les apasionan los cubiertos y el cambio de un tipo a otro requerirá de un proceso de adaptación). Si te decantas por uno abierto ten en cuenta que, cuanto mayor sea el borde, menos cantidad de arena se derramará.

No podemos olvidarnos de los areneros automáticos y autolavables como Little Spinner (cubierto) y Cat Genie (abierto), un poco más caros (rondan los 80 euros) pero una auténtica chulada.

Tipos de arena para gatos

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Aunque hayas acertado con el arenero, no puedes perder de vista la clase de sustrato que vas a colocar en su interior. Será el encargado de absorber la orina y las deposiciones de un modo más o menos eficiente, de enmascarar los malos olores, favorecer la limpieza de la bandeja y garantizar una higiene duradera. Al respecto, la mayoría de gatos tiene sus propias manías, la idea es averiguar lo que le gusta y llegar a un “acuerdo” tácito con el animal. El mercado actual ofrece varias opciones:

Arena convencional de sepiolita: la encontrarás prácticamente en cualquier sitio (gasolineras, bazares, supermercados) a un precio muy económico. Las partículas que la componen son de tamaño medio -que no dañan ni se pegan a las patitas del felino-, de un tono grisáceo. Aunque a muchos mininos no les desagrada, se trata de un tipo de arena que debe cambiarse cada tres días (por completo), pues su absorción de los desechos es media. Por supuesto, tendremos que retirar las heces diariamente con la paleta, aunque no es posible hacer lo mismo con la orina, que quedará depositada en el fondo de la caja. La encontrarás también en otros colores y perfumada, unos céntimos más cara.

Arena transparente o de gel de sílice: de lo más atractiva, sus piedras, de tamaño grande, semitransparentes, parecen brillar. Algunas incluyen partículas desodorizantes pero, en general, se trata de una arena que no repele los malos olores, pues su capacidad para empaparse con las deposiciones resulta limitada. Su mayor virtud es que deshidrata las heces. Requiere de una retirada diaria y de un cambio semanal (como mucho). Su coste es superior al de otros sustratos, pero a algunas mascotas les encanta.

Arena compacta: elaborada a base de bentonita, un material aglomerante, su apariencia recuerda a la de la gravilla de los parques infantiles (las partículas son pequeñas). De un color gris similar al de la sepiolita, resulta muy eficaz a la hora de mantener limpia la bandeja diariamente, pues no solo brinda la posibilidad de retirar las heces, sino también la orina, que compacta en grupos sólidos. Esta característica espaciará en el tiempo la sustitución de la totalidad del sustrato del arenero.

Arena biodegradable: ecosostenible, biológica, está fabricada con serrín, con el que han formado gránulos grandes de madera que se conglomeran al entrar en contacto con el líquido. Su capacidad de impregnación es excelente, motivo por el cual no tendrás problemas de olores con ella. Dos contras: su precio y la ligereza de sus partículas, que quedan pegadas a las almohadillas de nuestro pequeño y que, por su tamaño, en ocasiones se cuelan entre sus uñitas.

En definitiva: ya estás preparado para escoger el lugar donde tu minino realizará sus deposiciones con conocimiento de causa. Un lugar en el que deberá sentirse cómodo y confiado, y que garantice su higiene. Y tú, ¿qué arenero tienes?

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Águeda A. Llorca Bravo
Periodista y fotógrafa

mayo de 2015

Arenas y areneros para gatos es un consejo para Gatos, y habla sobre Salud e Higiene.


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