Cómo prevenir la obesidad en los gatos


El sobrepeso es uno de los problemas más frecuentes a los que se enfrenta un gato casero y castrado. Ayuda a tu minino a perder unos kilos con estos trucos.

Uno de los dilemas a los que se enfrenta el dueño de un gato durante la vida de su mascota se produce cuando llega el momento de castrarlo. La esterilización felina resulta necesaria no solo para frenar la sobrepoblación (constituye una responsabilidad) sino que se vuelve imprescindible a la hora de evitar que el animalito marque con su orina (y feromonas) nuestro domicilio. Sin embargo –y fruto de la compasión- son muchos los propietarios que esperan a que la situación se vuelva insostenible para llevar a su pequeño amigo al veterinario; una decisión tardía que repercutirá directamente sobre su salud, incrementando el riesgo de padecer sobrepeso y problemas hormonales.

La cuestión, sumada al hecho de que un gran abanico de gatos se pasan el día del sofá al regazo, carecen de espacios en los que correr, están sobrealimentados y un largo etcétera que seguro que empieza a resultarte familiar, todavía reviste mayor gravedad. ¿El resultado? Mininos con demasiados kilos de más; un exceso que, como habrás podido suponer, no les beneficia precisamente (aumenta la predisposición a sufrir diabetes, enfermedades cardiovasculares y reduce su calidad y esperanza de vida). Por desgracia y según los datos de la Asociación para la Prevención de la Obesidad en los Animales de Compañía, un 60% de los gatos domésticos españoles tiene sobrepeso. Para evitarlo, te proponemos varios consejos.

Cómo prevenir la obesidad en los gatos

  • No mezcles: nos referimos al pienso y a la comida que tú mismo cocinas y consumes. Aunque alce sus patitas, reclame tu atención y te pida con sus tiernos ojitos, resiste. No le estás haciendo ningún favor sino todo lo contrario.

  • Suprime las “chuches”: por mucho que le gusten. Decántate por opciones más saludables como la malta –que le ayudará a evitar las bolas de pelo- y similares.

  • Elige un pienso adecuado: como sabes, el abanico de piensos que existe en el mercado es tremendamente amplio. Aprovéchate y escoge uno que se adapte a su edad (a medida que envejecen y como las personas, sus necesidades y gasto calórico cambian), a su castración, raza, peso y hábitos alimentarios. Respecto a la marca, lo ideal sería que se englobase dentro de las consideradas de gama alta, pues existe una gran diferencia entre la composición nutricional de un pienso de súper a otro cuya calidad veterinaria ha sido testada. Si optas por uno light, revisa el porcentaje de grasa en la etiqueta, no te engañes. Lo mismo sucede con las latitas de comida húmeda y sobres de bocaditos.

  • Evita que tenga acceso a la comida en todo momento: pésala y ponle el cuenco siempre a la misma hora. Adoran las costumbres.

  • Controla su peso: mediante una báscula al menos una vez al mes. Si observas alguna anomalía no dudes en acudir al veterinario.

  • El ejercicio físico, básico: el sedentarismo tampoco les sienta bien a los felinos. Pero existen algunas maneras de conseguir que se muevan, todo es cuestión de probar. A algunos les encanta perseguir bolas de plata por el pasillo, calcetines enrollados y hasta bolsas de plástico (cuidado con estas últimas). Las luces y reflejos son su punto débil. Puedes usar un puntero, evitando, por supuesto, sus ojos. Por otra parte, debes saber que aquellos gatos que conviven con otro de sus congéneres tienen más actividad, pues disponen de la posibilidad de jugar, pelearse y perseguir a su compañero.

Si quieres saber si tu compañero felino soporta más kilos de los que le tocan, consulta esta tabla de la Association for Pet Obesity Prevention o consúltalo en la ficha de la raza de tu gato.

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Águeda A. Llorca Bravo.
Periodista y fotógrafa

Cómo prevenir la obesidad en los gatos es un consejo para Gatos, y habla sobre Salud e Higiene.


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