¿Por qué maúlla el gato?


El maullido del gato

El maullido es la voz típica del gato y la ponen en práctica desde que nacen. Los gatos son capaces de emitir más de noventa vocalizaciones diferentes, incluyendo sonidos que pueden parecernos similares a los emitidos por los humanos. En los machos el maullido puede ser más fuerte y grave que en las hembras. Por otro lado, el gato doméstico maúlla mucho más que el salvaje. Esto se debe a que es una de las formas que usa para advertir a los humanos que conviven con él y llamar su atención.

Existen varios tipos de maullidos. La pronunciación de esta llamada varía significativamente según su propósito y los momentos de su vida. Por ejemplo, cuando son cachorros maúllan para que la madre les identifique Por eso, muchas veces, cuando se despierta a un gatito que duerme éste tiende a maullar. También maullarán cuando tenga hambre, frío o miedo. Los motivos cambian a medida que se convierten en adultos. Así, con otros gatos suelen usar otras vocalizaciones como aullidos, silbidos o gruñidos reservando el maullido tanto para sus comunicaciones con las personas (indicando sufrimiento, solicitando atención para, por ejemplo, ser alimentados, o a modo de saludo) como en el ritual de apareamiento.

No todos los gatos maúllan con la misma intensidad o para las mismas cosas. De hecho la cantidad de maullido varía según la raza e incluso según el gato. Mientras que algunos vocalizan cuantiosamente, otros raramente lo hacen. Por razas las orientales, especialmente los siameses o birmanos, son más propensas a tener individuos “conversadores”, por lo que cualquiera que no le gusten los maullidos debería mantenerse alejado de ellas.

Con todo y con eso cualquier gato puede tender a habituarse, e incluso llegar a gustarle, a escuchar su propia voz. Otros en cambio parecen querer mantener conversaciones con sus dueños. Si es el caso de tu gato y detectas que tiende a maullar más de lo que quisieras, trata de averiguar cuál es la causa principal. Una vez que sepas la razón puedes trabajar para conseguir moderar su maullido.

¿Cuáles son las principales razones por las que maúlla un gato?

  • Enfermedad.

    Si siente dolor y maúlla por ello el primer paso es una revisión urgente y completa por el veterinario. Numerosas enfermedades pueden causar que un gato sienta hambre, sed o dolor, todo lo cual puede conducir a un maullido excesivo. Del mismo modo los gatos mayores también pueden desarrollar una tiroides hiperactiva o enfermedad renal, ambas causas pueden derivar en vocalizaciones excesivas.

  • Búsqueda de atención.

    A pesar de lo que algunos piensan a los gatos no les gusta estar solos. Los gatos suelen maullarnos para reclamarnos juego, caricias o para que vayamos a hablar con ellos. Si se desea reducir el maullido de búsqueda de atención debemos evitar responderle cuando se produce y reservar nuestras atenciones para cuando esté tranquilo. Si empieza a maullar de nuevo es conveniente alejarse. De todas formas no debemos ignorar a nuestra mascota, pues a veces puede estarnos avisando de cosas elementales como que se nos ha olvidado llenarle el bebedero de agua o que las arenas están muy sucias o bien que no pueden entrar en la caja. Se recomienda además pasar tiempo de calidad a diario jugando, aseándolo (cepillado) y hablando con él. Una mascota cansada es una mascota más tranquila.

  • Quiere comida o agua.

    Algunos gatos maúllan cada vez que alguien entra en la cocina o al sentarnos en la mesa con la esperanza de conseguir un bocado, especialmente algo fuera de lo habitual. Si esto ocurre es porque le hemos acostumbrado a ello. En otros casos es porque tienen racionada su comida.

    En el primer caso para evitar este comportamiento hay que reeducarlo, no alimentándole cuando llore. Se recomienda esperar a que deje de maullar cuando queramos darle una chuchería o premio; o bien si queremos racionar sus comidas (ante problemas de tendencia a la obesidad) podemos probar con un alimentador automático que se abra a horas fijas lo que redirigirá la atención del gato hacia el dispositivo.

    En el segundo caso hay que considerar que nos esté avisando que tenga hambre o sed por lo que habría que revisar sus dosis y/o asegurarnos que siempre tenga agua a disposición.

  • Saluda a su dueño.

    Muchos gatos maúllan cuando su gente llega a casa, o incluso cuando acaba de reunirse con ellos en casa después de una siesta. Este es un hábito difícil de romper pero en el trasfondo se demuestra la felicidad de nuestra mascota al vernos.

  • Se siente solo.

    Si tu mascota pasa demasiadas horas al día solo puede volverse hablador. Debes encontrar maneras de enriquecer su vida, ya sea procurándole compañía humana de calidad en tu ausencia o entretenimientos como, por ejemplo, disponer un comedero para pájaros fuera que esté próximo a la ventana para que pueda verlo; dejarle juguetes con comida dentro; rotar los diferentes juguetes que dejas a su disposición, etc. Muchos optan por adquirir otro gato para que su mascota no se sienta sola. Esto puede ser contraproducente dada la excesiva territorialidad de los felinos por lo que este tipo de decisiones no debe tomarse a la ligera y conviene consultar con un experto.

  • Un gato con stress.

    Los gatos estresados a menudo se vuelven más vocalizadores. Una nueva mascota o la llegada al hogar de un bebé, cambios en la casa, una enfermedad, la pérdida de un ser querido o una mudanza pueden convertir a un gato en hablador. Tratar de descubrir lo que está haciendo hincapié en tu mascota y ayudarle a adaptarse al cambio es lo más conveniente en este caso. Si eso no es posible, hay que proporcionar al gato una atención adicional, tiempo de silencio y posiblemente un suplemento de feromonas de venta en comercios especializados o veterinarios.

  • Envejecimiento.

    Los gatos, como las personas, pueden sufrir disfunción cognitiva a medida que envejecen. Los síntomas son desorientación y suelen llorar lastimeramente sin razón aparente, especialmente por la noche. A veces una luz de noche puede ayudar si tu gato se desorienta. A menudo los veterinarios pueden recetar medicamentos que ayuden a paliar estos síntomas.

  • Apareamiento.

    Si nuestro gato no está esterilizado o castrado, el maullido puede tener que ver con sus deseos de aparearse. Las hembras maúllan cuando están en celo, los machos maúllan cuando huelen a una hembra en celo. Esto sólo se evita con la esterilización.

Qué no se debe hacer:

  • No ignores a tu gato sin antes estar seguro que tras sus maullidos no hay algún trasfondo problemático que pueda afectar a su salud (física o psíquica). A veces los gatos maúllan por una buena razón -que están atrapados en una habitación o el cuenco del agua está vacío-. Comprueba siempre que sea algo que puedas pasar por alto o un verdadero problema que requiera nuestra inmediata atención.

  • No castigues a un gato por maullar. Golpear, gritar y pulverizar con agua a los gatos rara vez funciona para calmarlos y además esas acciones le crearán desconfianza hacia nosotros.

  • Tampoco cedas ante el maullido. Si tu gato está acostumbrado a conseguir lo que quiere maullando lo hará más y más fuerte.

Procura recompensar el comportamiento tranquilo y hacer caso omiso al maullido con las salvedades antes mencionadas y finalmente (puede que a tu gato le cueste) captará el mensaje.

santi

Santi Hernàndez Orenes.
Colaborador Webanimales

diciembre de 2014




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