webanimales.com

Mascotas discapacitadas

Adoptar una mascota discapacitada en nuestro hogar conlleva una serie de responsabilidades que garanticen la calidad de vida de nuestro peludo

La mayoría de los que adoptamos a una mascota en el seno de nuestro hogar lo hacemos basándonos en la posibilidad de brindarle al animalito una mejor calidad de vida y con la intención de disfrutar de su compañía (y que él lo haga de la nuestra). Así – y al margen, por supuesto, de criterios estéticos, determinantes para algunos dueños- el carácter, la situación, necesidades y, por supuesto, el feeling con el peludo resultan fundamentales para decantarnos por uno u otro ejemplar. Sin embargo y a pesar de nuestro excelente punto de partida, la realidad es que son pocas las mascotas discapacitadas que se acogen. Las razones (lástima, rechazo) de este hecho podrían responder a muchos criterios. Con motivo de la celebración, a principios de mayo (el 3, concretamente) del Día Nacional de las Mascotas con Discapacidad, y con la intención de desmitificarlas y animarte a hacerte con una, hoy te contamos un poco más sobre ellas.

Los casos más frecuentes con los que nos encontramos son: parálisis de las extremidades delanteras o traseras, amputaciones, enfermedades degenerativas del sistema esquelético-muscular, malformaciones, cegueras, sorderas y similares; el origen de los cuales suele ser multicausal y abarcar desde el envejecimiento del animal hasta traumatismos, enfermedades, partos prematuros, etcétera. Lo más importante, en todas las situaciones, es saber qué cuidados necesitará nuestro pequeño amigo.

Cuidar mascotas discapacitadas

Evidentemente estos estarán supeditados a las habilidades, las costumbres, la edad y la disfunción de la mascota en sí misma. Cada discapacidad es un mundo. Centrémonos en algunas situaciones concretas.

Parálisis

Sordera o deficiencia auditiva

Ceguera

Cabe valorar, asimismo, que nuestros peludos no son conscientes de su discapacidad (siempre y cuando sea la posean desde su nacimiento), y que carecen de ese estigma social (al menos entre sus semejantes) que frecuentemente se da en el ámbito de los humanos; razón por la cual su “problema” no les impedirá, nunca, ser felices. Además, son muy especiales y cariñosos

Eso sí, aunque en la mayoría de casos es posible, si es la primera vez que acoges a un animalito en el seno de tu hogar, careces del tiempo necesario para cubrir sus requerimientos o todavía no te sientes capaz, piénsatelo bien. En todo caso, ellos siempre te estarán esperando con los brazos abiertos.

Águeda A. Llorca Bravo
Periodista y fotógrafa

junio de 2015