Raza de perro DOGO DEL TÍBET


DOGO DEL TÍBET

Do-Khyi

Descripción

El dogo del Tíbet es un perro impresionante, robusto (de tipo mastín), resistente y de apariencia seria. Su cabeza es grande, con las orejas caídas. Su cola es empenachada y normalmente curvada sobre el lomo. El desarrollo de esta raza es lento; las crías tardan de 2 a 4 años en alcanzar la plenitud. Su pelaje es de longitud media y muy denso, con un collarín de pelos alrededor del cuello con una capa interna de pelos muy densa. El color es negro o azul con marcas de fuego, o dorado intenso. En los 3 casos presenta una estrella blanca en el pecho.

  Origen e historia del DOGO DEL TÍBET

El dogo del Tíbet (Do-Khyi) es el padre de todos los molosos. Es una raza anciana, conformada al menos hace cuatro milenios y destinada a guardar campamentos nómadas y monasterios y proteger el ganado. Los pastores nómadas lo extendieron en el primer milenio antes de Cristo por Bactria hasta que entró en contacto con las civilizaciones de Medio Oriente. A los ejércitos alejandrinos se les atribuye su uso con fines militares y a las legiones romanas su difusión por Europa (molossus romano) que derivaría en la regionalización de los mastines en distintos puntos de la geografía romana: Cárpatos, Gran Bretaña, Balcanes, Anatolia, Atlas, Pirineos, Galicia o Campania dando lugar a las razas europeas actuales. Otras razas son variantes de estos perros como el Pastor de Asia Central o el del Cáucaso. Fue mencionado por Aristóteles y Marco Polo dijo de él en 1271 que era "grande como un asno". Hasta su ladrido más parecido a un rugido de fiera ha sido largamente comentado. Existe mucho misticismo y fascinación por esta raza y su función cultural en el Himalaya. Con todo y con eso la raza permaneció desconocida para los europeos hasta tiempos recientes. Uno de los primeros dogos del Tíbet en alcanzar occidente fue enviado a la Reina Victoria por Lord Hardinge, Virrey de la India, en 1847. A finales del Siglo XIX había ya algunos ejemplares en Gran Bretaña y Alemania y se inició su cría selectiva en Occidente. Hoy en día es una raza conocida en todos los países del mundo pero todavía poco frecuente.

El Kyi Apso o dogo barbudo del Tíbet es una variedad de pelo áspero de la región del monte Kailish. Es algo más pequeña que el dogo del Tíbet y se vio por primera vez en 1994 fuera de China. Hoy por hoy se está popularizando en Asia y Norteamérica como perro de compañía.

  Temperamento y comportamiento del DOGO DEL TÍBET

El dogo del Tíbet ha sido empleado tradicionalmente en tareas de guardia y custodia de rebaños de yaks en el Tíbet y como perro de tiro, guardia y protección de pastores nómadas o trashumantes. Hoy en día se está convirtiendo en una popular mascota en Occidente. Por sus características requiere cierta actividad y necesita ejercicio, paseos, ocupación y juego. Son aptos para entornos rurales y espacios amplios y menos para entornos urbanos aunque pueden adaptarse no sin dificultad. Como perro de trabajo es muy duro, muy territorial resistente a bajísimas temperaturas, potente y consciente de su fuerza. En familia son muy caseros, equilibrados, obedientes, inteligentes, fieles, independientes, tranquilos, pacíficos, afectuosos y pacientes con los niños a quienes hay que enseñarles a convivir con un perro de esta envergadura. Suele estar alerta con los extraños, ser tozudo, orgulloso y territorial con otros perros con los que puede comportarse de una manera dominante. Por sus características de gran perro necesita de una mano experta y un adiestramiento y socialización cuidadosos y a edad temprana; con firmeza, refuerzo positivo y cariño puede convertirse en un compañero fiable y manso. Una vez que aprende una orden no la olvida. Por último, si se aburre o permanece tiempo inactivo o solo puede llegar a volverse muy destructivo, compulsivo, nervioso y agresivo.

  Salud y cuidados del DOGO DEL TÍBET

El dogo del Tíbet es una raza fuerte y sana que no presenta problemas destacados de salud, ni de carácter congénito aunque no está exento de las típicas afecciones de las razas gigantes como la displasia de cadera, de codo, rótula y la torsión de estómago, entre otras, así como ciertos problemas específicos como el hipotiroidismo. Conviene, además, revisarle sus orejas regularmente, para prevenir infecciones y hongos debido a la humedad que allí se acumula. En el caso de ser un perro de trabajo o que realice muchas actividades en el campo es conveniente que se le practique una inspección periódica del pelaje, a fin de descubrir eventuales espigas clavadas, pulgas u otros parásitos en la piel o pelos. Especialmente deben revisársele las patas y la parte interna de las orejas. Atención a las garrapatas ya que pueden llegar a transmitir enfermedades como la babesiosis, la ehrlichiosis o la hepatozoonosis, entre otras.

Respecto a su cuidado no precisa muchas atenciones salvo aquellas veterinarias comunes a todos los perros. Para su equilibrio físico y emocional necesita espacio, salidas diarias, ejercicio y ocupación regular. Hay que controlar su alimentación, pues tienden al sobrepeso. De igual modo conviene mantenerlo a resguardo de los golpes de calor. Por último, respecto al mantenimiento de su denso pelaje es necesario que se le practique un cepillado diario para retirar los pelos muertos y mantenerlo sano y en buen aspecto.