Raza de perro TERRIER ESCOCÉS


TERRIER ESCOCÉS

Scottish Terrier

Descripción

El terrier escocés es un perro compacto, paticorto pero ágil, de fuertes cuartos traseros, gran potencia y apropiado para la caza bajo tierra. Su cabeza da la impresión de ser larga, en comparación con la talla del cuerpo, con cejas características de la raza y orejas puntiagudas y erectas. Su cola es espesa, de longitud media, inserción alta y se estrecha desde la base. Su pelaje es áspero de color negro o gris oscuro o trigueño o mosqueado.

  Origen e historia del TERRIER ESCOCÉS

El Terrier escocés o Scottie es una raza creada en el distrito de Aberdeen a partir de terriers de las islas occidentales escocesas. Inicialmente se le conoció como Terrier de Aberdeen y se dedicó a la caza de conejos, tejones y otras piezas de caza menor bajo tierra. El Club del Scottish Terrier se creó en 1882 y un año más tarde se redactó el primer estándar de la raza. En 1885 la raza estaba ya completamente conformada tal y como es hoy en día aunque con matices y diferencias entre los diferentes clubes británicos que no se dirimieron hasta 1930. Ya era una raza muy popular en 1935 cuando el film “La Dama y el Vagabundo” de Walt Disney catapultó la raza al estrellato mundial, convirtiéndolo en un perro aún más popular en EEUU de lo que ya era. De hecho fue un Scottie el fiel compañero del Presidente Roosevelt y a su muerte quedó inmortalizado en una escultura en su memorial.

  Temperamento y comportamiento del TERRIER ESCOCÉS

El Terrier escocés fue una raza que tradicionalmente se empleó como perro de trabajo y de caza para pequeñas presas y bajo tierra a las que perseguía hasta su madriguera, además de ser un buen controlador de ratas y ratones en el patio del establo. Hoy en día es un perro de compañía robusto, enérgico, inteligente y extrovertido. Son sobre todo aptos para la vida rural aunque se adaptan a la vida urbana y pueden vivir en un apartamento de tamaño medio siempre que se le proporcione salidas, juego y actividad de calidad. Adoran la vida libre, el campo y las excursiones y eso les hace especialmente aptos para personas activas.

En familia los Terrier escoceses son compañeros equilibrados, sociables, obedientes, fieles, tranquilos, reservados, afectuosos, juguetones y eficaces guardianes de su casa siempre alertas. Pueden llegar a convivir con otras mascotas (siempre que no sean ratones) o perros. Por el contrario, su principal defecto es que son obstinados y no suelen ceder ni ante personas, ni ante otros perros, mostrándose además cautelosos hacia los extraños. Necesitan un adiestramiento y socialización firmes y cuidadosos, desde edad temprana, para impartirles normas de obediencia y llevar a cabo su correcta socialización. Por último, si se aburre o permanece tiempo inactivo, o solo, puede llegar a volverse muy destructivo, compulsivo, nervioso y bastante ladrador.

  Salud y cuidados del TERRIER ESCOCÉS

El Terrier escocés es una raza fuerte y sana que no presenta problemas destacados de salud, además de los comunes a todos los perros, ni de carácter congénito propios de la raza, salvo en algunos casos la enfermedad de von Willebrand (VWD), la osteopatía craneomandibular (CMO) y la enfermedad degenerativa del disco (típica de perros de patas cortas) .

Respecto a su cuidado no precisa demasiadas atenciones además de aquellas veterinarias comunes a todos los perros. Para su equilibrio físico y emocional necesita salidas diarias, ejercicio y ocupación regular. Hay que controlar su alimentación, pues si lleva una vida sedentaria puede tender al sobrepeso. Por otro lado, cuando realice actividades en el campo es conveniente inspeccionarle la piel y pelos a fin de controlar eventuales espigas clavadas, pulgas u otros parásitos, en especial las garrapatas ya que pueden llegar a transmitir enfermedades como la babesiosis, la ehrlichiosis o la hepatozoonosis, entre otras. Tampoco está de más dedicar tiempo a la limpieza regular de orejas, dientes y ojos con el fin de prevenir hongos e infecciones. Por último, para al mantenimiento de su pelaje se requiere un cepillado regular (diario) con peine de cerdas. Igualmente es preferible que se le bañe cada cierto tiempo para mantener su pelaje lustroso.