Raza de perro PASTOR DE ANATOLIA AKBASH


Akbash

PASTOR DE ANATOLIA AKBASH

Akbaş

Descripción

El Akbash o pastor de Anatolia Akbash es un moloso grande, elegante, fuerte y musculoso, de extremidades largas, pecho profundo y algo más delgado y estilizado que el Pastor de Anatolia o Kangal. Su cabeza es ancha, de mandíbulas poderosas y ojos de tamaño mediano y forma almendrada. Sus orejas son triangulares, colgantes, redondeadas en su extremo y de inserción alta. Su cola es larga y es llevada enroscada sobre el lomo. Su pelaje es de longitud media o larga, espeso y con doble capa, siendo la inferior impermeable. El color del manto es blanco sólido.

  Origen e historia del PASTOR DE ANATOLIA AKBASH

El Akbash o pastor de Anatolia Akbash es propio de Anatolia. Su nombre significa en español “cabeza blanca” y ha sido usado desde tiempo inmemorial para la custodia de los rebaños y su protección contra lobos y osos. El akbash no es reconocido por las principales asociaciones caninas que la engloban como una variedad de pelo blanco del Pastor Anatólico. En cambio la Federación Canófila de Turquía sí lo reconoce, especialmente tras el simposio de Konya celebrado en 1996 donde se diferenciaron las razas de Kangal, Kars y Akbash.

  Temperamento y comportamiento del PASTOR DE ANATOLIA AKBASH

El Akbash o pastor de Anatolia Akbash es un perro de carácter protector y un guardián nato, ladrador que patrulla el territorio que defiende con fiereza. Es amable, tolerante y cariñoso con sus allegados y desconfiado e incluso agresivo con extraños, ya sean perros, humanos u otros animales. Es un perro de temperamento tranquilo y no es excesivamente juguetón. Por último cabe destacar que su tendencia es la de un perro independiente, muy autónomo y con un fuerte instinto a la protección que siempre primarán sobre su adiestramiento que no es excesivamente dificultoso. En ese sentido se muestran especialmente protectores con los niños.

  Salud y cuidados del PASTOR DE ANATOLIA AKBASH

El Akbash o pastor de Anatolia Akbash necesita de una correcta socialización desde una edad temprana, ya sea con personas, otros perros y animales domésticos con los que vaya a convivir y evitar así problemas de agresividad en el futuro. Se recomienda para esta raza que el adiestramiento sea con cliker o de tipo “refuerzo positivo”. Por otro lado, no es una raza propensa a enfermedades genéticas aunque tiene tendencia a sufrir displasia de cadera. Necesita además ejercitarse a menudo con largos paseos. Respecto a su pelaje precisa de dos cepillados semanales para retirar los pelos muertos.