Raza de perro BRACO DE WEIMAR


Weimaraner

BRACO DE WEIMAR

Weimaraner

Descripción

El braco de Weimar o Weimaraner es un perro de caza de tamaño moderadamente grande. Es elegante, fuerte, musculado, lo que le adecua a diferentes tipos de trabajos, con un pecho profundo y poderosos hombros y cuartos traseros. Su cabeza es armoniosa, con las orejas largas y lobulares de puntas redondeadas y los labios con pliegues delicados. El color de sus ojos varía del dorado al gris y azul. Su cola es bastante ligera. Respecto al pelaje existen dos variedades: la de pelo corto que tiene la capa externa corta, fuerte, bien tupida y brillante, sin apenas lanilla interna; y la de pelo largo: que tiene la capa externa suave y larga con o sin lanilla interna, ligeramente ondulada y con abundante pelo largo en la inserción de la oreja. El color de ambas variedades es gris, en distintas tonalidades, admitiéndose marcas blancas muy pequeñas en pecho y dedos.

  Origen e historia del BRACO DE WEIMAR

El Braco de Weimar o Weimaraner podría proceder tanto de los antiguos perros guía y de gallina alemanes, o bien del Leithunde gris francés, pasando por el perro de San Huberto. Sus orígenes son, pues, confusos. Lo cierto es que a finales del Siglo XVIII la raza tal y como la conocemos en la actualidad ya estaría más o menos definida de la mano de cazadores y guardabosques de Turingia (Alemania). A partir de 1890 comenzó la cría planificada siempre como raza pura libre de mestizajes y se le otorgó el nombre actual dedicado al gran Duque de Weimar.

El Weimaraner es casi desde los años 20 un perro muy popular. Se difundió rápidamente por Europa Central y tras la Segunda Guerra Mundial se popularizó en Norteamérica. Por su hermoso aspecto es popular en la fotografía y se le ha usado como icono en anuncios publicitarios, desde coches hasta tintes para pelo. Los reportajes protagonizados por bracos de Weimar de William Wegman fueron uno de los principales responsables de su fama televisiva.

  Temperamento y comportamiento del BRACO DE WEIMAR

El Braco de Weimar o Weimaraner es un perro polivalente usado en las actividades cinegéticas, especialmente como rastreador y cobrador de aves en ciénagas y marismas, así como mascota en la vida familiar y guardián. Por sus características requiere por tanto una gran cantidad de ejercicio por lo que es más adecuado para la vida en las zonas rurales, donde tienen más posibilidad de salir al campo, o para familias numerosas y activas con mucho movimiento y con espacio aunque se adaptan bien a otras situaciones siempre que se les proporcione actividad. Son perros entusiastas en la caza, valientes, de fino olfato, que trabajan en contacto con el cazador. Con todo son bastante obstinados y difíciles de adiestrar por lo que requieren de una mano experta. En familia son tranquilos, afectuosos, amables, obedientes, tolerantes, dóciles, fiables con los niños y sosegados con otros perros. Requiere, sin embargo, que se atienda su correcta socialización y adiestramiento desde edad temprana ya que los cachorros suelen ser testarudos. Por último, si se aburre o permanece tiempo inactivo puede, sin embargo, volverse muy destructivo y ladrador.

  Salud y cuidados del BRACO DE WEIMAR

El Braco de Weimar o Weimaraner es una raza que por lo general no presenta especiales problemas de salud salvo que algunos ejemplares podrían padecer displasia de cadera, criptorquidismo, torsión de estómago, entropión o trastornos del tercer párpado. Además es propenso a las infecciones de oído por lo que hay que revisarle sus orejas caídas para que no se acumulen bacterias y hongos debido a la humedad que allí se deposita. Como sucede con otros perros de caza es conveniente que se le realice una inspección periódica, después de una jornada en el campo, a fin de descubrir eventuales espigas clavadas o parásitos en la piel o pelos. Especialmente deben revisarse las patas y orejas. Atención a las garrapatas ya que pueden llegar a transmitir la piroplasmosis.

Respecto a su cuidado es un perro fuerte, rústico y saludable que no precisa cuidados especiales más allá de las atenciones veterinarias comunes a todos los perros y un entrenamiento físico diario para mantenerlo en forma. Por último, el mantenimiento de su pelaje corto es sencillo y basta con un cepillado semanal para retirar los pelos muertos.