Raza de gato SIAMÉS


Siames

SIAMÉS

Siamese , Colourpoint de pelo corto

Descripción

El siamés es un gato de tamaño medio, esbelto, elegante de cuerpo alargado y patas largas y delgadas pero musculosas. Su cabeza es larga y triangular, nariz larga y recta, ojos azules muy separados y rasgados y orejas grandes y erguidas que se prolongan siguiendo la línea de la cara. Su cola es larga y se estrecha en una punta fina. Su pelaje es corto, fino, apretado, liso y sedoso con un color más claro en el cuerpo que en los points (cara, oreja, patas y cola) que necesariamente son seal, chocolate, azul o lila.

  Origen e historia

El gato siamés es originario de Siam, actual Tailandia. La mutación genética que da su característico color data del Siglo XV. No llegó a Europa hasta 1871 cuando fue expuesto en una exposición internacional felina en el Crystal Palace sin una muy buena acogida. En 1880 el rey de Siam regaló dos parejas a Mr. Owen Gould, cónsul general inglés en Bangkok, que los llevó a Londres iniciándose así el desarrollo de la raza en Occidente. Posteriormente en 1890 llegarían a Estados Unidos. El Siamés es hoy la raza felina más popular aunque su popularidad cayó a partir de 1960.

  Temperamento y comportamiento

El gato siamés está considerado como uno de los gatos más inteligentes. Es afectuoso, activo, sociable, familiar y demostrativo, siendo igualmente muy comunicativo con la familia aunque en ocasiones pueda ser algo esquivo con los extraños. Es bastante vocalizador y convivr con él implica acostumbrarse a su comunicación constante. En el período de celo emite maullidos de tonalidad grave muy característicos.

  Salud y cuidados

El siamés es una raza propensa a sufrir trastornos psíquicos, si no se le trata como es debido. Asimismo sufre algunas afecciones genéticas tales como Estrabismo, Carcinoma mamario, nudos en la cola (alteración en los cartílagos del esternón) e Hidrocefalia, entre otras. Respecto a sus cuidados no precisa ninguno especial más allá de las atenciones veterinarias típicas a todos los gatos. Es conveniente cepillarlo moderadamente al menos dos veces por semana para retirar los pelos muertos.