Raza de gato JAVANÉS


javanese

JAVANÉS

Javanese , Javanés americano

Descripción

El Javanés es un gato de tamaño medio, alargado, elegante, de musculatura fina y patas delgadas. Su cabeza es alargada y en forma de cuña, con los ojos azules almendrados y las orejas grandes y puntiagudas. Su cola es muy larga y con abundante pelaje que forma un penacho. Su pelaje es de longitud semilarga, fino y sedoso de colores varios, más allá de los 4 iniciales del Siamés y balinés, como blanco, tabbies, tortuga y algunas coloraciones sólidas.

  Origen e historia

El gato javanés comparte gran parte de su historia con la raza del gato balinés. El gato javanés no procede de la isla de Java sino que el nombre le viene dado del vistoso anillo. Uno de los primeros gatos de la raza javanesa surgió en EEUU del cruce de un balinés con un Colorpoint Shorthair americano. El resultado fue un gato con todas las características del siamés, pero con pelo más largo y color de manto que no pertenece a los cuatro originales de la raza balinesa y siamesa. Esta raza de pelo largo fue reconocida por la CFA en 1987 aunque aún no ha sido aceptada por la FIFE que la considera una variante de la balinesa.

  Temperamento y comportamiento

El Javanés es una raza sociable, inteligente y muy exigente a la hora de pedir atención. Son juguetones y disfrutan de la compañía humana aunque tiende a vincularse más con uno solo de los miembros de la familia. Los movimientos del javanés son elegantes, casi acrobáticos, siendo gatos muy atléticos. Suelen ser bastante curiosos y prefieren explorar zonas exteriores por lo que son gatos perfectos para casas con jardín. Son gatos habladores y buscarán mil formas de comunicarse con nosotros.

  Salud y cuidados

El Javanés al igual que el balinés, ha heredado algunas de las afecciones propias del siamés como el estrabismo, Nistagma o la fibroelastosis endocardinal que es una anomalía relevante.

Respecto a sus cuidados no precisa ninguno especial más allá de las atenciones veterinarias típicas a todos los gatos. Es conveniente cepillarlo regularmente para retirar los pelos muertos y que se le controle los posibles casos de tricobezoares (bolas de pelo que se forman por ingesta en el aparato digestivo) tratables con alguna solución a base de aceite de parafina o malta. Igualmente, tienen fascinación por la comida por lo que hay que controlar posibles problemas de sobrepeso.