Especie de ave Inseparable de Fischer


inseparable-de-fischer-1

Inseparable de Fischer

Agapornis fischeri

Descripción

El inseparable de Fischer es un pequeño loro que no mide más de quince centímetros. Mientras el pico es de color rojo intenso, la frente, las mejillas y el pecho son de color anaranjado. El vientre es verde claro y sus alas también son verdes, pero más oscuras. Son unos diminutos loritos con las uñas negras y las patas de un color entre gris y violeta.

Un dato curioso del Inseparable de Fischer es que muere pronto cuando fallece su compañero del sexo opuesto.

  Origen e historia

El nombre científico del Inseparable de Fischer es Agapornis Fischeri y son originarios del norte de Tanzania, lago Victoria y Kenia meridional y viven entre nueve y diez años.

Al Inseparable de Fischer le gusta vivir en pareja y en grupo, pueden llegar a juntarse de 16 a veinte individuos de esta especie. Si lo hacen en cautividad se adaptan perfectamente a las jaulas, que no deben ser más pequeñas de noventa centímetros. Son animales muy sociables con otras aves. Si comparten jaula es muy probable que también compartan gorjeos.

El frío y la soledad son el talón de Aquiles del Inseparable de Fischer. Hay que controlar la temperatura y la humedad y debe tener siempre un compañero, ya que el estrés de vivir en soledad les puede llevar a la muerte.

  Temperamento y comportamiento

La dieta del Inseparable de Fischer es granívora y se compone básicamente por semillas de alpiste, girasol y avena. Para una nutrición completa debe tomar hojas de lechuga, zanahoria picada, plátano, pera, mazorcas de maíz e incluso galletas y bizcochos.

Viviendo en una jaula, el Agapornis Fischeri debe tener su recinto limpio, por lo que hay que hay que renovar el agua a diario y asearlo.

  Salud y cuidados

La reproducción del Inseparable de Fischer es un muy sencilla. Lo ideal es tener un grupo de entre diez y doce ejemplares jóvenes y ellos se irán emparejando de forma libre. Una vez elegida pareja se les puede aislar en una jaula con nidales. Hay que darles fibras vegetales y ramitas para que cofeccionen su propio nido. La hembra se ocupa de la puesta que dura tres semanas y suele recibir a menudo la visita de su compañero.