Especie de ave Cotorra de obispillo rojo


red-rumped parrot

Cotorra de obispillo rojo

Psephotus haematonotus

Descripción

El macho de cotorra de obispillo rojo o lorito de espalda roja es todo de color verde con la rabadilla de color rojo intenso y el vientre amarillo. Los bordes exterires de sus alas junto con la punta de su cola, son de un color azulado. También tiene la peculiaridad de una mancha amarilla en su muñeca. Por el contrario, las hembras tienen un color uniforme de color verdoso. Las cotorras jóvenes poseen los mismos colores que los adultos pero con un color menos intenso.

  Origen e historia

La cotorra de obispillo rojo necesita una buena pajarera. esta ave no teme al frío con lo que la pajarera puede ser exterior. Las dimensiones de la jaula pueden ser de 1 metro de longitud aunque se recomienda más espacio para que pueda volar y jugar con libertad.

Es un ave muy sociable capaz de vivir con otras aves que no sean de su propia especie. Debemos colocar sólo una pareja por pajarera y separar a los jóvenes de sus padres immediatamente en cuanto notemos el mínimo signo de agresividad.

  Temperamento y comportamiento

Requiere una buena alimentación y agua fresca para beber y darse un baño. A la cotorra de obispillo rojo le gustan las pipas de girasol, el mijo, los cañamones, el negrillo, las simientes de hierba fresca, las hojas de álsine y la fruta.

  Salud y cuidados

La reproducción de la cotorra de obispillo rojo tiene lugar de tres a cuatro veces al año siendo ésta muy fácil de lograr. Para que esta sea exitosa basta con ofrecerle un nidal de tipo tronco de 25 cm de diámetro por 30 o 35 cm de altura, con un agujero de acceso de 6 cm. Todo ello hecho con madera carcomida o también podemos utilizar una mezcla de turba y serrín de madera.

El periodo de incubación del lorito de espalda roja es de 20 a 25 días y lo realiza la hembra mientras el macho la alimenta. La hebra es capaz de tener de 4 a ocho huevos que nos dejará observar sin asustarse.

Los polluelos abandonan el nido a las cuatro semanas pero siguen haciéndose alimentar por sus progenitores entre dos y tres semanas más antes de ser autónomos.